A partir de las 20 horas el barrio de Vila quedará cerrado a cal y canto por la Policía Nacional y solo se permitirá el paso a los residentes y a los trabajadores municipales que siguen en el lugar llevando a cabo tareas de derrumbe de tabiques y tapiado de paredes y ventanas
Pep Tur, concejal de Patrimonio del Ayuntamiento de Eivissa ha informado de esta circunstancia en la segunda rueda de prensa prevista para este martes.
Además, ha explicado que en el caso de que algún vecino cumpla su amenaza de instalar tiendas de campaña en la vía pública y pasar allí la noche, el consistorio posiblemente lo permitirá mientras el operativo esté en marcha, pero “evidentemente a primerísima hora de la mañana se retirará todo”. “Será de un modo muy puntual estos dos días del operativo, pero cuando este acabe no se permitirá ningún tipo de ocupación de la vía pública”, ha afirmado con rotundidad.
COMPLETA NORMALIDAD
Durante la tarde de este martes la normalidad es absoluta en las calles Alta y Retir, aunque los vecinos que no están afectados por el desalojo están viviendo la jornada con cierta anormalidad por las restricciones para permanecer en la vía pública, según ha explicado Tur. Como muestra de la normalidad reinante, Tur ha detallado que lso programas que lleva a cabo servicios sociales con los menores del barrio se han desarrollado con normalidad y con la participación habitual.
Los trabajadores municipales ya han podido acceder a las 20 viviendas correspondientes a la 1ª fase del desalojo y se trabaja para dejarlas inhabitables. Las tareas continuarán mientras haya luz que lo permita.
Hasta las 17 horas los operarios de CESPA habían sacado de las viviendas 2 camiones grandes y 6 pequeños, con un total de 12.000 kg. de residuos.
Según ha informado el concejal Tur, hasta esa hora se habían tapiado 4 viviendas en la calle Retiro y otras 2 en la calle Alta.
SOLUCIÓN A LOS AFECTADOS
Igualmente ha informado de que por parte de servicios sociales se está negociando con 4 familias, otras 2 no han presentado ninguna propuesta, pero siguen en contacto con el Ayuntamiento y 7 familias no han vuelto a contactar con el consistorio, aunque se sospecha que se han procurado una solución de forma independiente. También ha explicado que en las últimas horas un afectado ha contactado con servicios sociales.
Así las cosas, únicamente quedan dos familias ocupando ilegalmente las viviendas de la segunda fase que se encuentra pendiente de una decisión judicial sobre su desalojo, con 12 adultos y 6 menores.
IMPORTANTE PRESENCIA POLICIAL
Esta tarde ha visitado la zona el comisario jefe de Ibiza, José Luis Garau, quien ha supervisado el trabajo de sus anteriores subordinados, los miembros de la Unidad de Intervención Policial (UIP) de Valencia, donde él estuvo destinado antes de llegar a Ibiza en enero de este año.








