Un filial atípico

El Sevilla tiene un equipo filial de armas tomar. No es casual que viaje en el primer vagón de la tabla aún consciente de que no compite por el ascenso, pero ya descenderá posiciones. Su condición le permite jugar con la alegría que otros rehúyen, como el mismísimo Mallorca, lo cual le convierte en enemigo difícil, si bien fuera de casa mantiene el orden pero no la misma eficacia. Está claro que no se tomó el ascenso como una aventura efímera y en verano fichó cuanto consideró necesario para no verse en la tesitura del Athletic B o incluso el todopoderoso Barça B. Cuenta con futbolistas jóvenes pero capaces que albergan el sueño de saltar al primer equipo a la menor oportunidad. Los jóvenes tienden a ser conformistas por el hecho de militar en un club grande y así les va a los del Castilla, Mestalla, Espanyol y algunos más. Los del Sánchez Pizjoán constituyen la excepción que, en este caso, no confirma regla alguna. La baja de Cristian González, uno de sus caciques defensivos, puede influir, aunque Diego Martínez, el entrenador, no se ha mostrado muy preocupado. Explota sus recursos, pocos o muchos, desde que empezó la liga.
Damiá vuelve a la convocatoria, pero van diecinueve y habrá que esperar si entra o se queda fuera por tercera jornada consecutiva. También regresa Oscar Díaz. El damnificado recae en la figura de Dalmau, que tras viajar a Córdoba no se sabe muy bien por ni para qué, volverá a descansar. Hace tiempo que las listas de Fernando Vázquez dejaron de ser noticia, tal vez porque tampoco tiene una plantilla tan amplia como para poder elegir. Eso si, tendrá que mover sus peones de acuerdo con un planteamiento distinto al del Nuevo Arcángel porque no todos los días se gana metiendo a diez hombres atrás y menos en casa.
Suscríbase aquí gratis a nuestro boletín diario. Síganos en X, Facebook, Instagram y TikTok.
Toda la actualidad de Mallorca en mallorcadiario.com.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Más Noticias