La propuesta del Partido Popular de Baleares de ampliar la vigencia del título de familia numerosa hasta los 26 años supone una medida de sentido común que merece respaldo político y social. En un contexto marcado por el desplome de la natalidad en España y por las crecientes dificultades económicas de las familias, avanzar en su protección es oportuno y necesario.
La iniciativa registrada por los ‘populares’ en el Parlament plantea, además, eliminar trabas burocráticas que hoy resultan difícilmente justificables. La obligación de renovar anualmente el título cuando los hijos superan los 21 años y siguen estudiando no solo genera molestias, sino que evidencia una desconexión entre la normativa y la realidad social. Facilitar la vida a estas familias, reduciendo trámites y apostando por la digitalización, es una obligación de cualquier administración moderna.
Es importante priorizar las políticas públicas en favor de las familias numerosas, que realizan una aportación decisiva al sostenimiento demográfico y al equilibrio social
Pero más allá de la simplificación administrativa, el debate de fondo es otro. Es importante priorizar las políticas públicas en favor de las familias numerosas, que realizan una aportación decisiva al sostenimiento demográfico y al equilibrio social. Sin embargo, con frecuencia se enfrentan a dificultades económicas, de conciliación y un reconocimiento institucional insuficiente.
Las medidas para proteger a las familias son una inversión de futuro. Otras comunidades autónomas ya han avanzado en esta línea, ampliando la vigencia del título hasta los 26 años para evitar cargas innecesarias y reforzar su protección.
Apoyar a las familias numerosas es, en última instancia, apoyar la natalidad, la cohesión social y el futuro de nuestra sociedad. E ignorar sus peticiones sería injusto e irresponsable. Máxime cuando se trata de demandas lógicas, factibles y viables. Esperemos que se logre el consenso necesario para que el conjunto de fuerzas parlamentarias se sumen a la iniciativa.





