El Real Mallorca llegó a Oviedo agobiado por la mala clasificación y necesitado de una victoria. La presión no atenazó al equipo de Albert Ferrer que en los primeros minutos del partido ofreció la mejor imagen de oda la temporada. El buen juego tuvo premio enseguida con el 0-1 marcado por Javi Ros. Y lo mejor de todo: con el marcador a favor, el equipo no reculó y siguió atacando la portería rival.
Hacía mucha falta rematar el partido porque el Oviedo podía reaccionar en cualquier momento. Y ahí es donde los mallorquines no remataron el trabajo. Toché establecía el empate en el minuto 41.
Durante el segundo tiempo, los bermellones lo siguieron intentando y tuvieron ocasiones para llevarse el parido, pero todos los intentos fueron inútiles.
El empate parece salvar la cabeza del 'Chapi' Ferrer. El solitario punto conseguido en el Carlos Tartiere no supone el estímulo que necesitaba el Mallorca para cambiar la inercia negativa. Era un partido de 3 puntos, y no de 1.






