La muestra está enfocada como un "diálogo inédito" entre estos dos grandes artistas unidos por una profunda amistad y con visiones complementarias sobre el proceso creativo, el amor y el mundo del arte, además de contar con un espacio de mediación para profundizar en el contenido, según ha explicado la Fundación 'la Caixa' en una nota de prensa.
ICONOS DEL MODERNISMO
La directora de Caixaforum Palma, Margarita Pérez-Villegas, y la comisaria y directora de la Fundación Zuloaga, Margarita Ruyra de Andrade, han presentado este martes la exposición, que se presenta como un recorrido inédito por el arte, la vida y la amistad de dos de los pintores "más importantes y representativos del modernismo".
Dentro de su programación, la fundación presta una atención especial al arte de los siglos XIX y XX con el objetivo de "promover y divulgar el conocimiento sobre una época clave para entender la sensibilidad contemporánea".
DIÁLOGO "INÉDITO"
Esta vez, el espacio permanente dedicado a Anglada-Camarasa se transforma y se amplía para acoger un diálogo "inédito" sobre dos grandes artistas exponentes de la modernidad a través de un total de 26 obras de arte, 13 de cada uno, además de una decena de cartas, fotografías y otros elementos.
La exposición profundiza en la amistad que el vasco Ignacio Zuloaga (1870-1945) y el catalán Hermen Anglada-Camarasa (1871-1959) se profesaron a través de su obra y su correspondencia cruzada después de conocerse a la Exposición Universal de París de 1900, en la que ambos exhibían su obra.
Los dos artistas construyeron su amistad a partir de encuentros y cartas, en que intercambiaban opiniones, consejos y se consultaban sobre cuestiones sentimentales, profesionales y artísticas.
Esta documentación les ayuda ahora a entender mejor su obra y sus visiones complementarias sobre sus procesos creativos, el amor y el mundo del arte. Además, el recorrido permite acercarse a las obras de Zuloaga y de Anglada-Camarasa con las "similitudes y diferencias entre ambos pintores".
Los dos recrearon en sus cuadros los temas que se vendían en el París de la época, como por ejemplo las gitanas, las majas y los paisajes, además de ejercer una "fuerte influencia" en el impresionismo y postimpresionismo.
También son evidentes las diferencias entre sus lenguajes artísticos y enfoques, ya que mientras que Anglada-Camarasa tendía hacia un estilo más luminoso, decorativo y orientalista, Zuloaga se decantaba hacia un estilo más sombrío, realista y detallado.
EXITOSOS Y POLÉMICOS
Tanto Zuloaga, como Anglada-Camarasa fueron unos de los artistas europeos de más éxito hasta la Primera Guerra Mundial y también de los más polémicos a su propio país. A causa de su exclusión del pabellón español a la Exposición Universal de París del 1900, los dos se negaron a participar en acontecimientos oficiales, por lo que fueron acusados de antipatriotas.
Los dos se mantuvieron siempre fieles a sus estilos personalísimos, opuestos al academicismo y a la pintura amable que predominaba entre los artistas residentes a Madrid, que controlaban los encargos y los premios institucionales.








