La Asociación Empresarial del Servicio Discrecional de Viajeros de Baleares, presidida por Rafael Roig —quien también encabeza la FEBT—, ha trasladado formalmente la preocupación del sector. Según Roig, los conductores profesionales de autobuses vienen detectando desde hace tiempo maniobras y conductas que dificultan la circulación y generan situaciones de riesgo para los pasajeros y para los propios ciclistas. Es por ello que exigen medidas para una mejora de la convivencia.
El problema no es nuevo, pero se agudiza durante los meses de mayor afluencia turística, cuando el volumen de grupos ciclistas en las carreteras de montaña se dispara y la convivencia con los vehículos de mayor envergadura se vuelve más complicada.
LOS PUNTOS NEGROS DE LA MONTAÑA
La patronal ha identificado una serie de enclaves especialmente problemáticos. Sa Calobra, Sóller, Lluc, Pollença y Formentor concentran la mayor parte de las situaciones de riesgo descritas por los profesionales del volante. Se trata, en todos los casos, de rutas con trazado sinuoso, calzada estrecha y visibilidad reducida, frecuentadas simultáneamente por grupos ciclistas y autocares de turismo.
La combinación de estos factores genera, según la FEBT, un escenario que requiere una respuesta coordinada entre las diferentes administraciones con competencia sobre estas vías.
REUNIONES CON TRÁFICO Y EL CONSELL
Para articular esa respuesta, la Federación ha solicitado reuniones con dos organismos clave. Por un lado, la Jefatura Provincial de Tráfico, autoridad en materia de circulación y seguridad vial. Por otro, el Consell de Mallorca, administración titular de gran parte de la red de carreteras insulares.
El objetivo es trasladar la situación actual del sector y estudiar posibles actuaciones orientadas a mejorar la seguridad vial, impulsar la concienciación entre todos los usuarios y garantizar el cumplimiento de las normas de circulación en estas vías.
VOLUNTAD DE COLABORACIÓN
La FEBT ha subrayado su disposición a participar de forma constructiva en cualquier iniciativa que contribuya a mejorar la convivencia en las carreteras de la Serra. La federación no reclama medidas restrictivas contra el ciclismo, sino un marco de coordinación y responsabilidad compartida que proteja a todos los usuarios, independientemente de su medio de transporte.
La pelota queda ahora en el tejado de las administraciones. Con la temporada alta a las puertas, el tiempo para actuar es escaso.








