Avilés, a título póstumo, y Bover han sido galardonados con la máxima distinción que otorga la Comunidad Autónoma tras ser elegidos por un jurado, del que formó parte mallorcadiario.com.
Durante el acto celebrado en Es Baluard, la líder del Ejecutivo ha trasladado la enhorabuena y las gracias a ambos por haber "sembrado la semilla del deporte para las futuras generaciones".
Además, Prohens ha destacado que si hoy se puede decir "con orgullo" que Baleares es "tierra de deporte, de deportistas y de campeones, es gracias a nombres propios, con cara y ojos, como Avilés y Bover".
JOSEFINA AVILÉS
En las votaciones, la palmesana, cuya candidatura fue defendida por el presidente del CLUB J.A.S.A. de la Balear de Jocs i Esports Tradicionals y de la Asociación Mundial de Tiro con Honda, Pep Ribas, superó en votos a Ángela 'Lita' López, Margarita Magraner y Eusebia Muñoz.
Avilés -fallecida hace tres años debido a una grave enfermedad- trabajó cerca de cuatro décadas en el área de Deporte Escolar del Govern Balear, además fue secretaria de la Federación Balear de Atletismo y colaboró muy directamente con varias iniciativas deportivas en atletismo, natación y de deportes.
PONÇ BOVER
En la categoría masculina, la candidatura de Ponç Bover se impuso en las votaciones a las de Antoni Pinya (atletismo), Francisco de Haro Aguiló (tenis mesa) y Raúl Fullana (balonmano).
Poncio Bover Amengual (Porreres, 1945) es considerado una referencia histórica del atletismo balear, disciplina en la que logró títulos y marcas que permanecieron durante años en los rankings autonómicos.
Además de su faceta como deportista, ha trabajado como entrenador y promotor de competiciones, entre ellas el maratón de Calvià, y ha colaborado con otras disciplinas como el 'tir de fona', el ciclismo o la natación.
¿QUIÉN ERA CORNELIUS ATTICUS?
El premio Cornelius Atticus se otorga desde el año 1996 y desde 2017 también se establece una distinción femenina. Lleva este nombre porque es el del primer deportista que se conoce en Baleares. Se trata de un pancracista (una disciplina de lucha cuerpo a cuerpo) del siglo III del que se encontró la lápida con un poema laudatorio inscrito, durante las excavaciones en la ciudad romana de Pollentia (Alcúdia, Mallorca) en 1933.
En el acto institucional, se ha entregado a Ponç Bover y a los familiares de Avilés un diploma acreditativo, una reproducción de la lápida y un pin de plata con la misma reproducción.








