Hace más de un mes que la empresa concesionaria del aparcamiento de Son Espases se vio obligada, tras los graves problemas generados, a dejar de cobrar a los usuarios y levantar las barreras para que todo el mundo pudiese entrar y aparcar de forma gratuita, una situación que a día de hoy se mantiene exactamente igual, sin ninguna explicación acerca de lo ocurrido y numerosas sospechas sobre lo que hay detrás de este silencio. Esta situación es cuando menos irregular, ya que como se asegura en medios sindicales, lo único que se sabe es que el gerente del hospital dio la orden de que no se cobrase hasta que el sistema funcionase correctamente y existiese la garantía de que no volverían a producirse situaciones como las que provocaron esta decisión. Y es que, como se recordará, el pasado cuatro de febrero, día en el que se puso en funcionamiento el sistema de cobro, el aparcamiento se convirtió en una “ratonera”, algo que, por cierto, ya había pronosticado días antes el Sindicato de Enfermería SATSE, puesto que el sistema de lectura de matrículas a la salida generó un enorme atasco en el interior del recinto, hasta el punto de que a partir de las tres de la tarde, las colas para salir eran tan grandes que las retenciones llegaron hasta los 30 minutos. Sin embargo, la situación se agravó con el hecho de que ese mismo día, la concesionaria del parking cobró a todos y cada uno de los trabajadores que entraron en el recinto, incluidos los que iban en autobús, dos euros en concepto de aparcamiento, mediante un recargo en la “tarjeta inteligente” de identificación personal, una actuación “presuntamente ilegal”, porque la empresa accedió a unos datos que fueron facilitados al hospital para fines completamente diferentes, con el agravante de que se leyeron las tarjetas que los trabajadores llevaban en sus carteras o en sus bolsillos, La explicación dada por la gerencia se limitaba a decir que, una vez hechas las indagaciones oportunas, se había considerado que el sistema de cobro no funcionaba adecuadamente para el personal del hospital, por lo que dieron las instrucciones oportunas a la concesionaria del aparcamiento para que devolviese el dinero cobrado de más a todos los trabajadores, añadiendo que cuando se tuviese la certeza de que el sistema funcionase correctamente se haría efectivo el cobro. PERDIENDO DINERO Hoy, transcurrido un mes desde aquellos hechos, no se ha vuelto a hablar del tema. Nadie conoce lo que está sucediendo, sólo el silencio, un silencio que en medios sindicales se califica de “muy sospechoso” porque está claro que “la concesionaria está perdiendo mucho dinero al no poder cobrar el parking”, unas pérdidas que “no parecen preocuparle demasiado porque no se ha manifestado en ningún sentido”, lo que lleva a más de uno a preguntarse qué es lo que de verdad está pasando y si alguien ajeno a la empresa está asumiendo esas pérdidas, dado que de las prisas en abrir el recinto y cobrar rápidamente “se ha pasado a la gratuidad total y a no facilitar ninguna información”. Este hecho, así como la proximidad de las elecciones municipales y autonómicas ha llevado a más de uno a pensar si no será éste el quid de la cuestión, dado que “si se vuelve a cobrar el aparcamiento, el conflicto está asegurado y no quieren problemas en vísperas electorales”. Pero lo que sí parece claro es que una vez pasados los comicios, la concesionaria entrará en acción y volverá a cobrar por aparcar en Son Espases, porque así está estipulado en el contrato de concesión.




