La exposición presenta obras que combinan monotipos con intervenciones láser sobre cerámica esmaltada, mostrando cómo los procesos digitales y físicos se traducen en registros artísticos que cuestionan la relación entre innovación tecnológica y saberes tradicionales.
LABORATORIO ARTÍSTICO
El investigador Xisco Duarte, experto en tecnologías aplicadas a la cerámica y el grabado, subraya que la muestra funciona como un laboratorio donde el lenguaje digital y la materialidad se ponen en tensión. “El bit y el átomo no son solo conceptos, sino formas de entender la realidad contemporánea que aquí se cruzan, se traducen y, en ocasiones, entran en conflicto”, explica Duarte.
El proyecto parte de la unidad mínima de información —el bit— y de la base de la materia —el átomo— para construir un discurso artístico sobre los sistemas invisibles que sostienen el pensamiento contemporáneo.

DE LO DIGITAL A LO MATERIAL
Técnicamente, las obras combinan monotipos de obra gráfica con intervenciones mediante tecnología láser sobre cerámica esmaltada. El láser actúa como agente de traducción, convirtiendo la precisión matemática del software en huella física, un proceso donde lo digital adquiere densidad material.
Según Duarte, “uno de los aspectos clave es cómo la perfección del diseño digital se altera cuando entra en contacto con procesos físicos como la presión de la estampación o la acción del fuego”, introduciendo un elemento de azar que humaniza la tecnología.
El docente Dan Norton añade que la propuesta permite al alumnado comprender que la tecnología no sustituye la práctica artística tradicional, sino que amplía sus posibilidades, generando un espacio donde los archivos digitales se transforman en superficies que pueden deformarse o reaccionar químicamente.
PROYECTO EN TÉRMINOS CONCEPTUALES
Más allá de la técnica, el proyecto invita a reflexionar sobre los materiales invisibles que estructuran nuestra vida diaria, desde los datos digitales hasta los procesos físicos que los sostienen. Duarte y Norton coinciden en que la exposición propone una mirada pausada frente a una realidad cada vez más acelerada y desmaterializada.

La iniciativa cuestiona las jerarquías tradicionales entre innovación tecnológica y saberes artesanales, situando ambos lenguajes en un mismo plano de investigación y producción, redefiniendo la noción de huella contemporánea como un registro híbrido entre cálculo digital y transformación material.
COOPERACIÓN INTERNACIONAL
Mónica Galván, coordinadora del Grado en Bellas Artes, destaca que la participación en la Galería A+ no solo implica la creación de obra, sino también su gestión, transporte y exhibición en un contexto internacional. Estas experiencias permiten a los estudiantes situarse en escenarios reales de producción y circulación artística y comprender el arte como un lenguaje global.








