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Los residentes Álex Caro y Sote de Lino
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Los residentes Álex Caro y Sote de Lino (Foto: Marina Baeza)

Adiós al Social Club

Por Tommy M. Jaume
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tommyjaumemallorcadiariocom/11/5/11/26
sábado 20 de abril de 2024, 19:13h

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La noche mallorquina despide este sábado el Social Club. La discoteca ubicada bajo el célebre puente del Passeig Marítim cerrará esta noche sus puertas debido a la expropiación provocada por el nuevo proyecto de la zona. La orden firmada el pasado 4 de enero por el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, dejará sin trabajo a más de una treintena de personas, además de acabar con una de las salas de referencia para residentes y turistas. En mallorcadiario.com, hemos charlado con algunos de los afectados para conocer su opinión.

La historia de lo que hasta se conoce como Social Club se remonta a principios de los años veinte del pasado siglo. Concretamente, todo empezó en 1923, cuando el empresario Juan Pensabene inauguró el Hotel Mediterráneo, donde antes estuvo situada la villa de Can Barra d’Or.

Dos décadas más tarde, Ramón Tarragó compró el establecimiento, que reformó y amplió para hospedar a la escritora Agatha Christie o al presidente estadounidense Richard Nixon. En 1958, ya con el Passeig Marítim de Gabriel Roca luciendo un carril de doble sentido, se construyó el puente y la piscina.

Por allí, por la espectacular terraza que conectaba directamente con el mar, cuentan qué pasaron grandes estrellas de Hollywood, como Ava Gadner y Anthony Quinn. De hecho, en la famosa piscina se llegaron a grabar dos películas: "Vacaciones en Mallorca" (Giorgio Bianchi, 1959) y "Un trono para Christie" (Luis César Amadori, 1960).

Foto: Social Club Mallorca

En 1975, el Hotel Mediterráneo cerró sus puertas para convertirse en viviendas de lujo y restaurantes bajo la propiedad de empresas Barceló. Más tarde, ya a finales de siglo, el club subterráneo abrió como IBS. Años más tarde se convirtió en Level Club y en 2009, tras sonar como Pachá, el local fue traspasado y se transformó, con Ángel Martínez, Marcelo de Martino y Ángel Ávila al mando, en El Divino Mallorca.

Luego, llegó la época de Passarella Club antes de que el empresario inglés Martyn Smith se hiciera con la discoteca en 2017. Entonces, empezó la era de un Social Club por el que han pasado algunos de los mejores deejays y productores de la escena mundial. Y es que, por su cabina, han desfilado desde Erick Morillo hasta Todd Terry pasando por Pete Tong, Basement Jaxx, David Morales, Roger Sanchez, Kenny 'Dope' González y Litlle Louie Vega (Masters At Work), Purple Disco Machine, DJ Spen, Cajmere, Dennis Ferrer, Bens Sims, Locodice, Joris Voorn, Claptone o Hot Since 82, por citar algunos.

Ahora, casi 50 años después, el puente, la piscina y el club pasarán a la historia debido a las obras en el Passeig Marítim y su transformación en bulevar, gracias a un proyecto licitado y adjudicado por la Autoritat Portuària de Balears (APB).

Uno de sus residentes, el mallorquín Sote de Lino, comenta a mallorcadiario.com que "yo llegué allí cuando apenas tenía 20 años para ser residente del Level. Luego, también lo fui en El Divino y desde 2017, en el Social Club. Allí, he pasado muchísimas horas y he conocido a gente espectacular".

"Con tanto cierre de discotecas lo único que van a conseguir es que vuelvan a proliferar las fiestas ilegales", apunta antes de agregar que "quieren turismo de calidad, pero nos están empujando a irnos a los polígonos, algo que no le gusta a todo el mundo".

"Si hubiera sido un teatro, seguro que no lo derrumbarían. No hemos tenido el apoyo de las autoridades para mantener algo que formaba parte de la imagen de Palma. Supongo que ellos no consideran nuestra música como cultura", sentencia para luego subrayar que "habrá muchos turistas que prefieran ir a Grecia o a Malta, donde el mundo de la noche no está tan estigmatizado como aquí, donde se asocia a la mala vida y al consumo de drogas".

Álex Caro, otro de los residentes de la sala, opina que "se podía haber evitado" y asegura que "una oferta de ocio alternativo de calidad como pocos quedan en la isla y cerrarlo para demolerlo no tiene sentido".

"Quieren un tipo de turista pero les quitan opciones para salir", recuerda antes de puntualizar que "con la reforma del Paseo Marítimo no molestaba a nadie que siguiera la discoteca en su mítico enclave original".

EL COMUNICADO DEL CLUB

"Con mucha tristeza, el momento que todos temíamos ha llegado. Finalmente, hemos sido formalmente notificados por la Delegación del Gobierno en Baleares que, como parte de la reforma en curso del Paseo Marítimo de Palma, adjudicada a la Autoridad Portuaria de Baleares, se llevará a cabo la expropiación de nuestro local situado en el Paseo Marítimo de Palma, frente al número 33, actual hogar de nuestro querido Social Club", informaban desde la sala hace apenas dos semanas, tras conocer la noticia.

Foto: Social Club Mallorca

"No podemos expresar con palabras el trato vejatorio que hemos recibido durante los últimos cuatro años desde que se nos informó de la intención de eliminar nuestro local del Paseo Marítimo, pero por ahora, eso no es lo importante, son los recuerdos que hemos creado juntos lo que realmente importa en estos momentos. Disfrutemos estas últimas semanas, aprovechando al máximo el tiempo que nos queda. Desde lo más profundo de nuestro corazón, estamos inmensamente agradecidos por los momentos increíbles que hemos compartido", zanjaban desde el club.

EL FIN DE UNA ERA

Una vez hecho público el comunicado, las reacciones no tardaron en llegar. "Tantísimos recuerdos en nuestro local, en nuestra casa. Imposible describir la tristeza de saber que todos esos momentos se perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia", lamentaba su deejay residente, Sote de Lino, mientras otro de los habituales en la cabina, Manu Sánchez, apuntaba que "una noticia triste para todo el amante de la escena de club. Uno de los mejores clubs que ha tenido Mallorca. Gracias por haberme dejado formar parte de todo esto".

"Me han hecho sentir como en casa cada una de las veces en las que he ido a pinchar allí durante todos estos años. Entre sentimientos de pena e impotencia solo puedo dar las gracias a la familia de Social Club por todos los estos momentos. Al final lo conseguirán derribar pero no podrán nunca borrarlo de la historia del Paseo Marítimo de Palma de Mallorca ", afirmaba Mike Mauri.

El también deejay Kiko Fernández, por su parte, agregaba que era una "no tengo palabras para describir tantos sentimientos que me ha dado este club, tantas noches… He conocido y tocado con artistas increíbles, con un público más increíble y el mejor equipo humano que uno puede tener. Voy a llevar un pedazo de este club siempre en mi corazón, infinitas gracias por creer en mi, e infinitas gracias siempre por el trato".

Manu Sánchez y Kiko Fernández en plena sesión

Más directo se mostró Cacio Fernández: "Vaya manera de cargarse todo, sin miramientos. Pasas caminando, miras y piensas que hasta hubiese quedado bonito como parte del nuevo Paseo Marítimo. Ni mucho menos estropeaba la estética del proyecto… Pero como a los que mandan les importa una mierda todo, ni se paran a valorarlo. Y así con todo. Nos quedarán los recuerdos vividos". "Gracias por tanto al mejor club", subrayaba el discjockey alcudienc Toni Joan.

La promotora Danzú, que ha sido frecuente tras la pandemia en el Social Club, comentó que "quedan atrás cinco años en los que logramos posicionar el club semanalmente en el circuito nacional e internacional, organizando eventos con artistas de renombre mundial así como con emergentes creadores de sonidos vanguardistas que ahora son, sin duda alguna, leyendas o están destinados a serlo" mientras que Bonetti apuntaba que la sala "quedará por siempre en nuestra memoria y en nuestros corazones".

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