La Fiscalía solicita que sea condenada a cinco años de prisión y que indemnice a la empresa con 294.963 euros como supuesta autor de delitos de apropiación indebida y estafa.
Los hechos, según expone el fiscal en su escrito de acusación, ocurrieron entre enero de 2010 y abril de 2014, tiempo durante el cual la procesada trabajaba en una sucursal bancaria en la localidad de Sa Pobla (Mallorca).
Aprovechando que se encargaba de la custodia y la administración de los fondos de los clientes de la entidad, se apoderó de distintas cantidades de dinero que estos tenían depositadas en sus cuentas.
Para ello realizaba disposiciones de efectivo de las cuentas de los clientes sin que ellos dieran su consentimiento ni tuvieran conocimiento de ello o traspasaba el dinero a su cuenta personal. A veces lo realizaba desde su puesto de trabajo y otras, aprovechando al ausencia de sus compañeros, desde el de estos.







