Un grupo de amarristas de la bahía de Talamanca ha impulsado la creación de una asociación con el fin de solucionar la problemática a la que se están viendo abocados, con la progresiva reducción de los puntos de fondeo en las islas, así como los anuncios, por parte de las administraciones, de regular los amarres en la costa pitiusa.
Fabián Torres Bufí, portavoz de la Asociación de Amarristas de Talamanca, asegura que se están quedando sin espacio: "somos cerca de 30 socios, pero más de 100 los afectados y eso sólo en Talamanca. Es una problemática que afecta a mucha gente en la isla. Somos gente normal, que tiene una pequeña embarcación tradicional y que sólo pide tener un amarre en condiciones que ahora sólo parece reservado para ricos". Según Torres, los amarres más baratos pueden llegar a 200 euros al mes en puertos deportivos, "y hay gente que no lo puede costear pero tampoco quiere abandonar su afición al mar". "En mi caso, yo he tenido mucha relación con el mar: mi abuelo era pescador, mi abuela vendía pescado, yo he trabajado en un barco de pesca y con tantas limitaciones para fondear parece que nos dicen que no tenemos derecho a tener un barco", asegura.
"Estamos a la espera de tener ya registrada la asociación para iniciar una ronda de contactos con las administraciones y los vecinos y comerciantes de Talamaca y ver qué soluciones podemos encontrar", avanza Torres. Los amarristas de Talamanca entienden la preocupación de los vecinos de la zona por los fondeos masivos y las roturas del emisario, "pero el emisario ya se rompe por su deterioro. La última vez fue por su mal estado, no por un ancla. Nosotros pedimos que se reorganice el espacio de fondeos en la bahía, en un área que no afecte a la posidonia y estamos dispuestos a pagar un precio razonable".
Para el portavoz de la nueva asocación de amarristas, "hay demasiados barcos en verano en la isla para tan pocas opciones de fondeo y si lo van recortando todo, y en los puertos deportivos no encontramos lugar, vamos a acabar con el turismo náutico". "Este verano está siendo caótico en lo que a fondeos se refiere, los que venían de fuera han ido buscando espacio donde podían y los locales, la gente de la isla, nos hemos visto muy afectados con las aglomeraciones que se han vivido".
"Ahora amarramos en muertos que encontramos o que hacemos nosotros mismos. La mayoría tenemos pequeños barcos, barquitos de pesca para salir el fin de semana con la familia y amigos. Somos gente de Ibiza y lo que buscamos es poder mantener nuestra afición en condiciones", concluye Torres.







