Amigos inmundos

Con estos amigos uno no necesita enemigos. Me explicaré. Esta semana el buen amigo Jaume Santacana, una persona que ha vivido mucho mundo, ha tratado con mucho inmundo, ha estado cerca del inframundo y ha comprobado la inmundicia, escribió su artículo cerrándolo con una especie de epitafio que, supuestamente, me era favorable. Pues bien, hoy me he puesto a escribir estas líneas con una doble responsabilidad: no cagarla (con perdón por la expresión y por el olor) y no defraudar ni a mi editor, ni al amigo que ha colocado este yunque sobre mis espaldas. Así que ahora mismo, como dice la canción, ando por el mundo sin rumbo como un vagabundo inmundo moribundo oriundo del inframundo. “I ara de que escric!” me he dicho. Y he recordado que varios de mis amigos me preguntan cómo hacemos para escribir cada semana algo que tenga sentido (aunque muchas veces no tiene sentido lo que escribimos…). En realidad el articulista es alguien que observa la realidad e intenta sacar punta con más o menos acierto (en mi caso, menos) a la realidad. Muchas veces uno se sienta ante el ordenador con la mente tan en blanco como la página. Y de una idea que aparece en el hemisferio derecho o izquierdo (Santacana es el especialista en esa materia hemisférica) surge el hilo que empiezas a entretejer, cual abuela haciendo bufandas, hasta que te sale un producto aceptable o se lía la madeja y tienes que volver a empezar. Ya conocemos la frase: Errar es humano. Rectificar es divino. ¿Por ello será que a los periodistas, opinadores, comentaristas o articulistas les cuesta tanto rectificar? Creo que fue Obama quien decía que las palabras no deberían servir para herir, deberían servir para curar. Y, sinceramente y sin voluntad de retornar la amabilidad de Santacana, creo que sus palabras, sus artículos, curan. Sin ofender, riéndose de la vida, con ironía y, sobretodo, con inteligencia, es posible decir muchas cosas y decirlas bien. Lástima que algunos periodistas no tengan esa capacidad santacaniana de hacer de su capa un sayo y jugar sus cartas con una inteligencia creativa admirable. Probablemente porque admiro esa virtud, no dejo de leer cada artículo del editor de mallorcadiario.com, Toni Martorell. ¡Y tampoco es para hacer la pelota! Lo ven ustedes, hoy me ha quedado un artículo ñoño. Cuando escribes con el corazón acostumbra a pasar. Postdata: He vuelto a leer los dos tomos de las memorias de Jordi Pujol (no se las pierdan!), pero no encuentro por ningún lado ni lo de la herencia, ni lo de Andorra. Debió ser un lapsus.

Suscríbase aquí gratis a nuestro boletín diario. Síganos en X, Facebook, Instagram y TikTok.
Toda la actualidad de Mallorca en mallorcadiario.com.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Más Noticias