El Ayuntamiento de Palma eliminó 9.282 graffitis en 2025, pero falta información sobre identificación, detenciones y sanciones a grafiteros. La ausencia de policía y la falta de educación cívica complican la solución al vandalismo gráfico.
La reciente operación contra el lavado de dinero destaca la necesidad de abordar el consumo de drogas, pues sin él no hay tráfico. Se requieren políticas preventivas y represivas al mismo tiempo, así como un rearme moral y educativo en la sociedad.