El incremento poblacional —el más elevado de España— se debe fundamentalmente a la migración exterior, que representa el 88% del aumento total, frente al 11,7% del conjunto del Estado. Baleares cuentan hoy con 1.231.768 habitantes, de los cuales 262.760 son extranjeros, lo que equivale al 21,2% de la población, el porcentaje más alto de todas las comunidades autónomas.
MALLORCA CONCENTRA EL CRECIMIENTO
Mallorca continúa siendo el principal motor demográfico del archipiélago, con un aumento de 17.394 personas en un año (un 1,8%). Le siguen Menorca, que supera por primera vez los 100.000 habitantes tras un incremento del 2,1%; Eivissa, con un 1,4% más; y Formentera, con un 0,8%.

El CES destaca que el crecimiento natural es prácticamente nulo, con apenas 0,08 nacimientos por cada 1.000 habitantes, ya que los nacimientos (8.738) apenas superan las defunciones (8.639). Desde 2008, los nacimientos se han reducido un 17%, una tendencia que refuerza el papel de la migración como motor del crecimiento. En uno de cada tres nacimientos, la madre es extranjera, y el alumnado foráneo ya representa el 18,3% del total en el curso 2023-2024.
LA ECONOMÍA MANTIENE SU IMPULSO
El informe confirma que el dinamismo demográfico va acompañado de un sólido crecimiento económico. El Valor Añadido Bruto (VAB) de las islas aumentó un 4% en 2024, mientras que el PIB per cápita nominal creció un 10,9%, hasta alcanzar los 34.381 euros, el mayor incremento de toda España.
El sector servicios, que representa el 85,8% de la actividad económica, sigue siendo el principal impulsor del crecimiento, especialmente en Mallorca, donde el VAB aumentó un 4,4%. Le siguen las Pitiusas (3,3%) y Menorca (1,5%).
La presidenta del Govern balear, Marga Prohens, y la consellera de Treball, Catalina Cabrer, recibieron a la delegación del CES antes de la presentación de la Memoria. Prohens subrayó que las cifras “confirman la fortaleza del mercado laboral y la resiliencia de la economía balear tras los años más duros de la pandemia”.
MÁXIMOS HISTÓRICOS DE EMPLEO
El mercado laboral balear alcanzó en 2024 un máximo histórico de ocupación media anual, con 607.250 personas afiliadas a la Seguridad Social, un 3% más que el año anterior. El 81,6% del empleo se concentra en el sector servicios, seguido por la construcción (10,5%), la industria (7,2%) y el primario (0,7%).
El paro continúa descendiendo y se sitúa en el 8,2%, el nivel más bajo desde 2007, con una media anual de 33.980 personas desempleadas. Además, los salarios han aumentado un 4,8%, superando la media nacional (3,8%). El coste salarial medio por trabajador es de 2.254,9 euros mensuales, un 2% inferior al promedio estatal, pero con una de las subidas más altas del país.
EL TURISMO DISPARA EL GASTO
La despesa turística total creció un 12,2% en 2024, hasta alcanzar los 22.381 millones de euros, mientras que las pernoctaciones hoteleras aumentaron un 7,1%. Cada visitante gastó de media 187 euros diarios, un 7% más que el año anterior. En total, 18,7 millones de turistas llegaron a las islas, un 4,9% más que en 2023 y un 13,7% más que antes de la pandemia.
Sin embargo, este crecimiento también agrava algunos desequilibrios. El Índice Sintético Medioambiental (ISM) del CES muestra que los avances en gestión de residuos y territorio conviven con un empeoramiento de los indicadores de sequía y presión hídrica. Las reservas de agua llegaron a situarse en el 45% en junio de 2023, el nivel más bajo de los últimos cinco años, con especial tensión en Mallorca (44%) y Eivissa (38%).
Las plantas desalinizadoras se han convertido en infraestructuras esenciales, cubriendo ya el 30% del consumo urbano en Mallorca y el 70% en Eivissa, aunque con un alto coste energético.
VIVIENDA: ACCESO CADA VEZ MÁS DIFÍCIL
El auge económico y demográfico tiene su reflejo en el mercado inmobiliario, donde los precios del alojamiento alcanzan niveles récord. El precio de la vivienda libre aumentó un 6,6% interanual, mientras que el de la vivienda nueva se disparó un 11,5%, duplicando su coste desde 2015.
El 26% de las compraventas de vivienda fueron realizadas por no residentes en España, más del triple de la media nacional (7,8%), lo que confirma la creciente presencia de segundas residencias. En cuanto al precio del alquiler, el archipiélago lidera también las estadísticas: subió un 3,2% en un año y acumula un incremento del 23,9% desde 2015.
El 30% de la población balear vive de alquiler, la cifra más alta del país (frente al 20,4% estatal), y el esfuerzo para comprar una vivienda es el mayor de España: se necesitarían 60,8 años de salario medio familiar destinando un 30% de los ingresos, casi el doble que la media nacional (29,7 años).
UN MODELO EN EXPANSIÓN
La Memoria del CES concluye que Baleares se consolida como una de las economías más dinámicas de España, con crecimiento sostenido del empleo, la renta y la población. No obstante, advierte que el modelo debe afrontar retos estructurales como el acceso a la vivienda, la sostenibilidad ambiental y la gestión del agua.
“Las cifras son positivas, pero deben interpretarse con prudencia”, señaló Francesc Fiol ante los diputados. “El crecimiento demográfico y económico debe ir acompañado de políticas que garanticen la cohesión social y el equilibrio territorial”.
Baleares, que lidera el impulso económico del país, encara así el desafío de mantener su dinamismo sin comprometer su sostenibilidad ni su calidad de vida.








