Fue una gran actuación de los de Pablo Cano en todos los sentidos, liderados por un Lysander Bracey que se fue hasta los 24 de anotación y ya se destapó en los primeros minutos con siete puntos que dejaron uno arriba a los mallorquines al final del primer periodo (19-18).
Sin embargo, fue en el segundo periodo cuando los locales estiraron la renta, llegando a colocarse hasta 11 arriba ante la inoperancia ofensiva del cuadro colegial. Solo Sasu Salin y Juanpi Vaulet mantuvieron con vida al Movistar Estudiantes al descanso (43-35).
En la segunda mitad, el equipo de Toni Ten reaccionó, y de qué manera. Ahí fue Lotanna Nwogbo, quien se puso con 14 puntos, el que hizo mucho daño en la zona a los baleares, que demostraron su dureza cuando parecía que le iba a dar la vuelta al partido el equipo visitante (57-55).
A pesar del mal parcial, este Fibwi Mallorca está hecho de otra pasta, y volvieron a abrir una diferencia interesante con la que terminarían por llevarse un triunfo de gran magnitud contra uno de los equipos que se presuponen favoritos para ascender a la Liga Endesa.
No lo conseguirían sin sufrimiento, porque Vaulet y Granger iban a vender su piel muy cara, pero la finura de Brian Vázquez desde la línea de personal, la defensa exterior de Juan Bocca y un colectivo que se hace enorme con el paso de las semanas dejaron la octava victoria del curso en Son Moix.







