El conjunto mallorquín se presentó en una primera instancia muy sólido defensivamente, sin embargo, con el transcurso de los minutos, se fueron desinflando.
Pasado el ecuador del primer cuarto, Lima-Horta de Barcelona superaba al conjunto visitante por 7 puntos, en ese instante, Alberto Antuña, entrenador de Azulmarino, solicitó el time out para dar indicaciones a sus jugadoras y que el encuentro no se escapase.
Tras varias jugadas de calidad, Azulmarino demostró que quería continuar en la lucha y empató a 22 el enfrentamiento, no obstante, en los segundos finales las rivales rompieron la paridad y se llevaron el primer parcial por 26 a 22.
En el siguiente capítulo, a falta menos de dos minutos para ir al descanso, Alba Torrens y Maria España Almendro se pusieron el equipo a las espaldas y con un tiro sobre la bocina de Torrens, Azulmarino empató el encuentro (39-39) demostrando a las catalanas que no iba a bajar los brazos fácilmente.
Tras la vuelta de vestuarios, Azulmarino saltó a la pista con más intensidad y más atentas a los robos. Como respuesta, Lima-Horta mediante pases veloces ejecutados rápidamente buscó despistar a sus contrincantes, pero no les fue efectivo, ya que las de Mallorca dejaron atrás su poca fortuna.
Con más acierto desde el tiro exterior y consiguiendo entrar en los espacios mal cerrados, la escuadra mallorquina estableció el 57-70 que daría paso a la última entrega.
El episodio final extendió la mejor versión del equipo visitante, a pesar del intento fallido del conjunto catalán por retomar el control del partido. Azulmarino eliminó por completo la inoperancia y ejerció un juego fluido, aguantando la distancia de 13 puntos en el electrónico.
El conjunto balear continuó con la gran defensa que lo caracteriza, anulando a su rival y aprovechando la calidad de Torrens, Kika Rakovic y España Almendro para aumentar la diferencia en el sufrido encuentro y bajar el telón con un 70-89 en el marcador.








