El conjunto isleño ha saltado a la pista dispuesto a recuperar su sonrisa tras dos meses de decepciones que acabaron con el periplo del uruguayo Pablo Cano.
Un intercambio continuo de canastas ha favorecido a los visitantes, quienes han acabado el primer cuarto con una mínima ventaja en el luminoso (21-22).
En el segundo, el guion se ha prolongado. De esta manera, los mallorquines han logrado mantener su distancia (45-46) antes de afrontar el intermedio.
Después de pasar por los vestuarios, la igualdad sobre la pista se ha mantenido en un marcador que los locales han logrado remontar (65-64) para dejar un último cuarto con todo por decidir en el que, finalmente, los anfitriones han alzado los brazos con un ajustado 81-79.







