El museo modernista Can Prunera inauguró ayer la muestra retrospectiva de la artista austríaca Eva Choung-Fox. Más de 300 obras de gran nivel realizadas por ella misma entre los años 1955 y 2014, que componen un completo repaso a la vida y obra de esta autora, un recorrido vital y geográfico por todos esos lugares que han representado un punto de inflexión en su vida y obra de Eva Choung-Fux: Austria, Japón, Mallorca, Finlandia, Estados Unidos, China…
En una sala abarrotada por artistas y autoridades, y rodeada por amigos y compañeros venidos desde Austria, Corea, Japón o Finlandia, países con los que la creadora ha estado vinculada a lo largo de su vida, la artista, ligada a Sóller desde hace muchos años, se mostró profundamente agradecida y conmovida.
Fue su propia hija, Elma Choung, quien se encargó de recordar que precisamente gran parte de la obra de Eva Choung-Fux está inspirada en la cultura de la isla y forma parte de este recorrido. “Ella ha abierto muchos mundos para nosotros, diferentes mundos, diferentes países, diferentes culturas y diferentes etapas de la vida. Ella nos descubre una conexión continuada entre todas ellas y a través de su obra nos enseña que cada noche oscura tiene siempre un final lleno de luz”.
Eva Choung-Fux es una artista comprometida con la cultura, con el medio ambiente y con los más desafortunados. La exposición itinerante inaugurada ayer “Després de la fi del món. Una retrospectiva” y organizada conjuntamente por el MUSA, Museum Startgalerie Artothek, de Viena, y el museo Can Prunera comenzó ayer en Sóller un recorrido que continuará en Viena y otros países europeos.
Can Prunera acogerá esta exposición hasta el próximo 21 de enero. Una exposición para la que por primera vez, el museo ha desmontado dos de sus exposiciones permanentes. Una apuesta del museo por abrir la cultura no sólo a Sóller y a Mallorca, sino también, y como en este caso, al resto del mundo.







