También han defendido el sistema de complementos aplicado a la actividad extraordinaria, dado que esta "históricamente" ha contado con fórmulas organizativas y retributivas adaptadas a cada realidad asistencial.
De este modo, a través de un comunicado que rubrican al menos seis jefes de servicio, han salido al paso de las informaciones publicadas los últimos días en relación a supuestas irregularidades en la gestión de la actividad quirúrgica extraordinaria y el sistema de complementos.
Los jefes de servicio firmantes han asegurado que es "absolutamente falso" que exista un conflicto interno entre los distintos servicios asistenciales de Son Espases que esté afectando al normal desarrollo de la actividad sanitaria.
Por contra, han defendido, los profesionales del hospital de referencia "trabajan de forma coordinada, cohesionada y multidisciplinar con el objetivo de ofrecer la mejor atención posible a los pacientes de Baleares".
También han rechazado "cualquier insinuación relativa a la existencia de actuaciones dirigidas a retrasar de forma deliberada las altas hospitalarias o a ralentizar intencionadamente la actividad asistencial".
Las decisiones sobre e ingresos, altas, intervenciones o tratamientos, han subrayado, se adoptan "exclusivamente sobre la base de criterios clínicos, científicos y de seguridad para los pacientes". Cuestionar este principio, a su parecer, supone "poner en duda la profesionalidad, la ética y el compromiso" de cientos de profesionales que desarrollan diariamente su labor en Son Espases.
Los jefes de servicio han considerado necesario explicar que la actividad asistencial extraordinaria "forma parte de la realidad habitual de los hospitales públicos y ha existido históricamente como un elemento imprescindible para garantizar la continuidad asistencial" y atender a los pacientes más allá del horario ordinario.
La manifestación más conocida de esta actividad extraordinaria son las guardias médicas, pero su alcance "es mucho más amplio" e incluye la actividad quirúrgica extraordinaria, las consultas externas adicionales, los procedimientos diagnósticos y terapéuticos específicos y los programas destinados a reducir listas de espera o atender procesos de elevada complejidad.
Un ejemplo de ello, han expuesto, son los programas de trasplante de órganos, que requieren la participación coordinada de profesionales de múltiples especialidades que, de forma "imprevisible y no programable" responden cuando son requeridos.
En relación con los programas específicos de alta complejidad quirúrgica han recordado que fueron impulsados durante la anterior legislatura y han tenido continuidad en la actual, incorporando determinadas modificaciones organizativas y retributivas, así como su extensión a patologías concretas de otras especialidades.
Por su propia naturaleza, han defendido los jefes de servicio, la actividad extraordinaria "no puede organizarse mediante modelos uniformes o lineales para todas las especialidades", motivo por el cual "históricamente" los distintos programas han contado con fórmulas organizativas y retributivas adaptadas a cada realidad asistencial.
Por último, han reiterado su compromiso con la sanidad pública, con los pacientes y con la mejora de la calidad asistencial y han trasladado su apoyo a aquellas inversiones e iniciativas que vayan dirigidas a "incrementar la capacidad, la eficiencia y el rendimiento del hospital".








