El hombre fue arrestado en el aeropuerto de Palma cuando iba a abandonar la isla, ha informado la Jefatura Superior de la Policía Nacional de Baleares.
La investigación del caso comenzó por parte del grupo de Policía Judicial de la Comisaría de Distrito Centro a raíz de varios robos con fuerza en vehículos de transporte, cometidos entre el 29 de septiembre y el 2 de octubre, en diversos barrios de Palma.
En todos los casos, el robo había sido en vehículos de transporte y con el mismo modus operandi.
El ladrón, una vez cargados los paquetes de reparto, esperaba a que el conductor realizara la primera parada y, mientras el trabajador estaba entregando un paquete, acometía rápidamente el vehículo efectuando un pequeño orificio cilíndrico, limpio y apenas observable, ubicado a la altura de la cerradura de la puerta trasera, para abrirla y sustraer diversos bultos.
TAPABA EL ORIFICIO CON UNA PEGATINA BLANCA
Después tapaba el agujero con una pegatina blanca para que no se viera fácilmente y evitar que el conductor se pudiera percatar del robo.
Este mismo modus operandi se repitió hasta en seis ocasiones, pero una de las veces el ladrón no consiguió llevarse ningún objeto.
MÁS DE UN MILLÓN
El Grupo de Distrito Centro de la Policía Nacional descubrió que los ladrones se habían apropiado en total de 136 paquetes y que la cuantía total de lo sustraído superaba el millón de euros. Uno de los bultos contenía diversas joyas.
Tras la investigación, este jueves detuvieron a un hombre por ser el presunto autor de los robos. Fue localizado en el aeropuerto de Son Sant Joan cuando se disponía a abandonar la isla.
El detenido pasó a disposición judicial donde se decretó la prisión provisional.
Los agentes de la Comisaría Centro de la Policía Nacional han podido recuperar algunos de los paquetes que fueron sustraídos y siguen realizando gestiones para intentar recuperar todos los objetos robados.
La investigación sigue abierta y no se descartan más detenciones.








