Augusta National lleva semanas en silencio. Esta pasada semana, Rory McIlroy lo rompió con una declaración de intenciones que va más allá del golf: el menú de la Champions Dinner 2026.
Cada plato es una pista sobre quién es este hombre que por fin vistió el Green Jacket el año pasado, tras años de espera y titulares agridulces.
Pero antes de hablar de lo que habrá en la mesa el próximo martes, conviene recordar que esa mesa tiene historia. Y parte de esa historia se escribió en español.
Una tradición con alma española
Severo Ballesteros presidió la Champions Dinner en 1980 y 1983, cuando ganar en Augusta siendo español era casi una herejía. Fue el primero en abrir aquella puerta. José María Olazábal, su pupilo, la cruzó dos veces más —1994 y 1999— y convirtió el chaquetón verde en una herencia casi familiar. Entre los dos, pusieron a España en el centro de la conversación más exclusiva del golf mundial. Jon Rahm, campeón en 2023, fue el tercero en llevar ese apellido colectivo a la cabecera de la mesa.
Rahm no dejó dudas sobre su origen cuando le tocó elegir el menú. El vasco de Barrika llevó a Augusta lo que llevaba dentro: kokotxas al pil pil, tortilla española y chuletón al estilo del País Vasco, regado con txakoli. De postre, tarta de Santiago. Una cena que olía a mar Cantábrico en el corazón de Georgia, y que Seve —de haberlo visto— habría celebrado con esa sonrisa que lo ganaba todo antes de golpear la bola.
Ahora es McIlroy quien toma el relevo. Y el norirlandés también ha querido contar su historia en el plato.
El menú de Rory McIlroy · Champions Dinner 2026
ENTRANTES
Flatbread de durazno y ricotta · Rock shrimp tempura · Sliders de alce a la plancha · Dátiles envueltos en tocino (guiño a su madre Rosie)
PRIMER PLATO
Carpaccio de atún amarillo con foie gras y baguette tostada
PLATO PRINCIPAL
Filete de Wagyu o salmón sellado · Champ irlandés tradicional · Coles de Bruselas salteadas · Zanahorias glaseadas con mantequilla dorada · Aros de cebolla crujientes
POSTRE
Sticky toffee pudding con helado de vainilla y salsa de toffee caliente
El champ irlandés —un puré de patata con cebolleta que huele a infancia en el norte de Irlanda— comparte mesa con el wagyu y el foie gras. Los dátiles con tocino son, según el propio McIlroy, un homenaje directo a su madre. Elegante sin ser pretencioso. Con un pie en Irlanda y otro en el mundo. Una cena que dice: sé quién soy, y no necesito disimularlo.
La Champions Dinner tiene esa magia: hace que los menús hablen por los campeones. Tiger pidió hamburguesas en 1998 y Byron Nelson casi llora de alegría porque en casa no se las dejaban comer. Bubba Watson sirvió pollo a la plancha con ensalada César —dos veces— y Sir Nick Faldo aún no lo ha superado. Sergio García abrió con una ensalada que representaba cada país de los campeones presentes, y cerró con el tres leches de su madre. Cada cena es un retrato.
McIlroy se sienta ahora en el lado de la mesa que organiza. El que recibe. Ya no es el eterno candidato que llegaba a Augusta cargando el peso de los titulares. Es el anfitrión. Y si el menú es una señal, el Masters 2026 promete tanto como el sticky toffee pudding que cerrará la noche del martes. Seve lo habría aprobado.
El Masters 2026 se celebra del 9 al 12 de abril en Augusta National Golf Club, Georgia.





