Investigado un conductor kamikaze por recorrer casi 4 kilómetros en sentido contrario en la autopista de Llucmajor. Eran aproximadamente las 14:10 de la tarde cuando un Renault Scenic se incorporó de forma negligente a los carriles contrarios de la Ma-19. El coche recorrió el tramo comprendido entre la salida del aeropuerto y El Coll d'en Rabassa -un recorrido de unos 4 kilómetros- en dirección opuesta al resto del tráfico, en uno de los momentos de mayor afluencia de la autopista.
El pánico se extendió entre los conductores que se cruzaron con él. La Central de Tráfico recibió múltiples llamadas de alarma en cuestión de minutos: conductores que habían tenido que realizar maniobras evasivas de emergencia para evitar una colisión frontal de consecuencias potencialmente fatales.
@mallorcadiario.comUn conductor kamikaze circula 4 kilómetros en sentido contrario en la autopista de Llucmajor♬ sonido original - mallorcadiario.com
EL VÍDEO QUE LO DELATÓ
La investigación arrancó precisamente a partir de esos avisos ciudadanos. La Unidad de Investigación de Siniestros (UNIS) del Sector de Tráfico de la Guardia Civil localizó y analizó un vídeo del incidente, fotograma a fotograma. Las imágenes, cruzadas con las cámaras de vigilancia de la DGT y otros dispositivos de la zona, permitieron determinar la matrícula del vehículo e identificar plenamente al conductor.
En las grabaciones queda en evidencia la extrema peligrosidad de la maniobra: el Renault Scenic avanzando a contramano mientras el resto del tráfico, denso a esa hora, intentaba esquivarlo como podía.
HASTA 2 AÑOS DE CÁRCEL Y 6 SIN CARNET
El investigado ha sido puesto a disposición de la autoridad judicial competente, a la que ya han sido remitidas las diligencias correspondientes. La legislación española establece que la conducción temeraria con desprecio manifiesto por la vida de los demás puede conllevar penas de entre 6 meses y 2 años de prisión, además de la retirada del permiso de conducir por un periodo de 1 a 6 años.
La Guardia Civil ha subrayado que, en este caso, fue precisamente la reacción inmediata de los ciudadanos lo que permitió actuar con rapidez. Alertar a las autoridades ante una conducta de riesgo en la carretera no es solo un gesto cívico: es, literalmente, una acción que puede salvar vidas.







