No se trata de una cuestión nueva ni de algo baladí, porque a fuerza de perseverar en el error, la humillación ha llegado a instalarse entre los mallorquines y se le resta importancia de forma automática, casi sin querer. Pero lo cierto es que resulta muy vergonzoso que año tras año, los medios de comunicación de ámbito nacional confundan la isla de Mallorca con la capital, Palma, o que no respeten el topónimo oficial de Palma añadiéndole aditivos a voluntad.
Ante este desconocimiento pavoroso, las instituciones deberían pensarse hacer algo, como por ejemplo poner en marcha una campaña para que se respeten los topónimos y que principalmente en las redacciones de los informativos dejen de referirse a la isla por el nombre de una ciudad, o de ubicar uno de los pueblos de Mallorca acompañado entre paréntesis por la incorrecta denominación de la capital con el añadido de la isla.
Nuestra isla es un destino turístico de gran relevancia y es posible que haya pocos españoles que no hayan visitado nunca las islas Balears, pese a lo que hay gente que continua errando en la denominación, cosa que no sería importante si no fuera porque quienes incurren en el error lo hacen a menudo los medios de comunicación. Hay que acabar con la confusión en el uso de la marca turística de Mallorca y de Palma, su denominación oficial.





