Lo ha explicado este miércoles el alcalde, Jaime Martínez, que ha destacado la recuperación de un espacio emblemático de la capital balear y vinculado a la memoria colectiva de la ciudadanía.
En concreto, según ha explicado el primer edil, el proyecto contempla, además de la construcción de un nuevo pabellón deportivo que pueda ser un complemento a Son Moix como infraestructura de referencia, un aparcamiento soterrado y la reconversión de la plaza Barcelona en un balcón urbano, así como consolidación del parque de Sa Riera como una gran zona verde.
El presupuesto global de la intervención asciende a aproximadamente 47,3 millones de euros y contempla más plazas de aparcamiento en la zona propia del futuro pabellón y unas 130 plazas más en una de las calles adyacentes.
Con los plazos que maneja el Consistorio, antes de que acabe el 2026 podría adjudicarse el concurso y las obras podrías comenzar a finales del 2027 o principios de 2028.
NUEVA INFRAESTRUCTURA DEPORTIVA DE REFERENCIA
El Ayuntamiento aspira a que el nuevo pabellón, con capacidad para entre 2.000 y 2.500 espectadores, pueda aliviar la presión sobre Son Moix, donde compiten y entrenan varios equipos de élite.
El recinto contará con la flexibilidad adecuada para poder acoger la práctica de varias disciplinas deportivas, y se prevén 1.000 metros cuadrados de espacios auxiliares como vestuarios; 1.800 metros cuadrados para otros espacios como bar o cafetería, y 2.500 metros cuadrados de espacios auxiliares para espectadores incluyendo gradas y accesos.
El espacio está pensado más allá de usos deportivos y para que pueda acoger, con los permisos y licencias oportunos, otros eventos como conciertos, junto a una zona verde de más de 32.000 metros cuadrados.
Fuera del recinto se proyecta un aparcamiento de unas 125 plazas, que se sumarían a las 400 previstas en el aparcamiento subterráneo previsto en plaza Barcelona y las 130 nuevas que se crearán en las inmediaciones.

El objetivo, ha explicado el alcalde, es que la ciudad impulse un proyecto transformador y pueda recuperar un espacio abandonado durante años que responda ahora a las necesidades deportivas de la ciudad, "que mira al futuro sin renunciar a la memoria del lugar".
En este sentido, el proyecto de remodelación global deberá mantener la antigua puerta de entrada al estadio, aunque su ubicación podrá cambiar en virtud de las necesidades.
En la misma línea, las bases del concurso prevén la incorporación de una huella topográfica o un elemento significativo que recuerde el trazado y la memoria del antiguo estadio del Real Club Deportivo Mallorca, en cumplimiento del acuerdo aprobado por el pleno municipal en abril de 2024.
PREMIOS Y JURADO
Según ha detallado el alcalde en la rueda de prensa, las bases establecen una cuantía total de premios de 55.000 euros, repartidos entre un primer premio de 25.000 euros para la propuesta ganadora, y dos premios de 15.000 euros para cada uno de los finalistas.
El concurso se desarrollará en una única fase y contará con un jurado integrado por representantes municipales, técnicos especializados, arquitectos de reconocido prestigio, representantes del Colegio de Arquitectos y representación vecinal.
El ámbito total de intervención será de aproximadamente 48.000 metros cuadrados, incluyendo el antiguo estadio, la plaza Barcelona, la calle Ramón Picó Campamar, y los diferentes espacios libres.








