Cort ha respondido, así, a la afirmación que había hecho el prelado unas horas antes, en el sentido de que aún no había recibido ninguna respuesta de la corporación municipal a su propuesta de alojamiento de algunas de las personas que vivían y pernoctaban hasta ahora en la vieja prisión palmesana.
Cabe recordar que el Palacio Episcopal había acogido este jueves al mediodía un encuentro entre el obispo de Mallorca, monseñor Sebastià Taltavull, y representantes de los medios de comunicación isleños, en el marco de la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales 2026, que se celebró el pasado domingo. El obispo había agradecido, en primer lugar, la labor de los periodistas en favor de "la dignidad humana" y de los "derechos sociales".
Con posterioridad, ha respondido a las diversas preguntas que se le han planteado sobre otras cuestiones. En ese contexto, ha explicado que aún no había recibido una respuesta del Ajuntament de Palma en relación a su ofrecimiento de acoger a algunas de las personas que han estado viviendo en la antigua cárcel y que han empezado a desalojar ya dichas instalaciones. Asimismo, ha confirmado que aún desconoce quién será su sucesor en la Diócesis y también ha corroborado que asistirá a la visita que León XIV realizará a España entre el 6 y el 12 de junio.
POSICIÓN DE CORT
Poco después de esa comparecencia, el primer teniente de alcalde, Javier Bonet, ha afirmado que "si el Bisbat de Mallorca dispone de alojamiento lo habilite mañana mismo —por este viernes— para las personas que permanecen en la antigua prisión de Palma, una vez que este jueves, 21 de mayo, ha finalizado el plazo voluntario para abandonar el recinto". Bonet ha recordado que Cort "ha notificado presencialmente a 101 ocupantes y, además, se publicó en el BOE la notificación correspondiente a otras 107 personas incluidas en el expediente que no pudieron ser localizadas tras dos intentos de notificación presencial".
Todas estas personas "disponían de cinco días hábiles para abandonar voluntariamente la antigua prisión, periodo que ha finalizado este jueves". Tal como se anunció desde el inicio del procedimiento, en febrero de este año, "el Ajuntament remitirá ahora el expediente al juzgado competente para solicitar la ejecución del desalojo forzoso". Durante los últimos tres meses, "cerca de un centenar de personas han abandonado voluntariamente la antigua prisión, en el marco del control permanente de accesos establecido por la Policía Local". Actualmente, "constan aproximadamente un centenar de personas con entradas y salidas habituales del recinto".
Por todo ello, el alcalde de Palma, Jaime Martínez, ha remitido este mismo jueves una carta al obispo, "trasladándole que el Bisbat de Mallorca habilite los recursos que tenga disponibles para alojar a las personas que deben abandonar el recinto". Hasta este momento, los servicios sociales municipales "han continuado ofreciendo atención y recursos sociales a las personas ocupantes", en coordinación con el Institut Mallorquí d’Afers Socials (IMAS). Fruto de ese trabajo, un total de 45 personas han sido derivadas a distintos recursos del IMAS, "incluidos centros de acogida temporal y programas de inserción social y laboral".
LEÓN XIV
El motivo originario del encuentro de este jueves entre el obispo y los periodistas en el Palau Episcopal era, según habían avanzado ya días atrás desde el Obispado, "comentar los puntos de contacto que hay entre al andar de nuestra Iglesia diocesana de Mallorca y los medios de comunicación de nuestra isla", así como también profundizar en "lo que nos es común y con los intereses recíprocos que nos unen y la misión que nos es encomendada al servicio de nuestro pueblo".
Desde el primer momento, añadían desde el Obispado, la Diócesis ha valorado "la línea que el papa León XIV mantiene mediante una relación cercana y de diálogo con los periodistas, defendiendo la libertad de prensa y la verdad, tal y como destacó en su primera audiencia, donde instó a no caer en la mediocridad y a liberar a los reporteros encarcelados". Asimismo, se recalcaba que "hemos podido ver cómo —el Pontífice— promueve la cultura del diálogo frente a los conflictos, como expresó ante las críticas a su postura sobre la paz". Precisamente, preparando la celebración de la 60 Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, León XIV escribió un mensaje en el que hacía un llamamiento a custodiar voces y rostros humanos.
El Papa se refería, sobre todo, al fenómeno de la Inteligencia Artificial, para proteger la propia imagen —foto y audio—, el propio rostro y la propia voz, hasta llegar a decir que "hay que proteger la autoría y la propiedad soberana del trabajo de los periodistas y de los demás creadores de contenidos", pues "la información es un bien público". En esa misma línea, León XIV afirmó que "un servicio público constructivo y significativo no se basa en la opacidad, sino en la transparencia de las fuentes, la inclusión de las partes implicadas y un alto nivel de calidad", y concluyó diciendo que "necesitamos que el rostro y la voz vuelvan a expresar a la persona".





