Un hombre se sentó al final de un tobogán en un parque del barrio de Camp Redó, en Palma. Esperó. Cuando un niño bajó por el tobogán, le tocó sus partes íntimas. Lo que vino después fue una cadena de valentía vecinal, una llamada al 091 y una detención en el domicilio del agresor. La Policía Nacional ha arrestado al varón como presunto autor de un delito de agresión sexual a menor de 16 años.
Los hechos ocurrieron el pasado lunes en un parque de Camp Redó. El individuo se apostó al final del tobogán y, en el momento en que un niño llegó al suelo, le tocó sus genitales. La agresión fue presenciada por varias personas, entre ellas la madre del menor, que junto a otros presentes comenzó a recriminarle la conducta de inmediato.
El agresor no mostró arrepentimiento. Respondió con insultos a quienes le increpaban y abandonó el lugar cuando la madre le advirtió de que iba a llamar a la Policía.
LA ABUELA LO RECONOCIÓ AL DÍA SIGUIENTE
El caso podría haber quedado en la impunidad. Pero al día siguiente, la abuela de la víctima vio al mismo hombre merodeando por la misma zona. Llamó al 091 sin dudarlo.
En pocos minutos se personó en el lugar una patrulla del Grupo de Atención al Ciudadano de la Policía Nacional. El hombre ya no estaba, pero la abuela aportó un dato adicional y perturbador: el presunto agresor también grababa a menores mientras permanecía en el parque.
DETENIDO EN SU DOMICILIO
Con esa información, los agentes se dirigieron al domicilio del sospechoso. Allí le localizaron y procedieron a su detención inmediata como presunto autor de un delito de agresión sexual a menor de 16 años.
La investigación continúa abierta. La denuncia sobre la grabación de menores abre una línea de indagación que las autoridades deberán explorar en las próximas horas.







