El detenido llegó a amenazar de muerte a un enfermero y a agredirlo físicamente con una boina en pleno rostro, en una escalada de violencia que comenzó horas antes en la habitación donde estaba ingresada su madre.
Los hechos se remontan a este domingo, hacia las 01:45 horas, cuando la Base del 092 comisionó a una patrulla de la UNOC (Unidad Nocturna) tras recibir el aviso de que el servicio de seguridad privada del hospital mantenía retenido a un individuo muy agitado. Este hombre había agredido a un enfermero y se había encarado de forma hostil con varios pacientes del área médica.
Según la investigación instruida por la Sala de Atestados, el origen del conflicto se remonta a horas antes, hacia las 23:30 del día sábado, cuando el detenido ya había generado un primer altercado con un médico en la habitación donde se encontraba ingresada su madre.
ENCENDIÓ LAS LUCES DE MADRUGADA Y EXIGIÓ SU MÓVIL A GRITOS
Tras abandonar temporalmente el edificio, el hombre regresó de madrugada con una actitud altamente agresiva. Encendió de forma abrupta las luces del dormitorio compartido y comenzó a proferir gritos exigiendo su móvil.
Cuando un enfermero le pidió que depusiera su actitud debido a las horas intempestivas y al descanso de los demás internos, el individuo reaccionó con violencia: se encaró con el trabajador, le insultó repetidamente y propinó una fuerte patada contra el mostrador del personal sanitario.
AMENAZAS Y AGRESIÓN A UN ENFERMERO
La agresión no terminó ahí. El hombre accedió al espacio restringido del mostrador, arrinconó al trabajador y lo amenazó de muerte de forma violenta mientras levantaba los puños. Instantes después, se quitó una boina que llevaba puesta y golpeó con ella el rostro del profesional sanitario.
El agresor continuó después su arrebato de violencia a patadas contra dos carros de material médico que se encontraban en el pasillo, antes de que la situación pudiera ser controlada.
DETENCIÓN
La intervención de los agentes de la Policía Local permitió poner fin a la situación de riesgo, después de que los vigilantes de seguridad del recinto localizaran al sospechoso en el exterior del hospital.
Al entrevistarse con él, los policías constataron que no articulaba un discurso coherente y presentaba síntomas evidentes de hallarse bajo la influencia de sustancias estupefacientes o psicotrópicas.
Ante estas evidencias, los agentes procedieron a su detención y lo trasladaron en primer lugar a un centro sanitario de urgencias, debido a su agudo estado de excitación. Posteriormente fue conducido al Depósito Municipal de Detenidos. Una vez finalizadas las diligencias iniciales por parte de la Sala de Atestados, el detenido fue traspasado a la Policía Nacional.








