La tarde se torció de repente en el parque de Kristian Krekovic. Un hombre sentado en un banco, mientras comía, empezó a lanzar insultos contra quienes paseaban a sus perros por el lugar. Nadie esperaba que aquel malestar terminara con una navaja desplegada y varios vecinos retrocediendo entre el miedo y la incredulidad.
SE LEVANTÓ Y SACÓ LA NAVAJA
Los hechos ocurrieron el pasado 22 de julio, a las 20:00 horas. Según el relato de los testigos, el hombre, español de 59 años, comenzó a increpar a los paseantes con expresiones despectivas por la presencia de los perros. Uno de los afectados le pidió respeto.
Lejos de calmarse, el hombre se levantó, sacó una navaja del bolsillo y, tras desplegarla, avanzó hacia la víctima. Aseguró que no tenía miedo de utilizarla. El ciudadano se vio obligado a retroceder varios pasos para evitar ser agredido.
"ME HE QUEDADO CON VUESTRAS CARAS"
A pesar de guardar el arma inicialmente, instantes después el hombre volvió a esgrimir la navaja. Amenazó de nuevo a los presentes advirtiéndoles de que se había quedado con sus caras. Ante esta actitud, uno de los testigos llamó a la Policía Local.
La Base del 092 comisionó una patrulla de la USEI (Unidad de Seguridad Integral) hasta la zona, donde un individuo "muy violento" seguía increpando y amenazando a los usuarios del parque. Al llegar los agentes, tres ciudadanos que paseaban a sus perros los requirieron y señalaron al implicado, sentado en un banco cercano.
Los agentes identificaron al hombre de 59 años y procedieron a su detención inmediata por los hechos relatados.
LA NAVAJA, ESCONDIDA A ESCASOS METROS
Mientras los policías finalizaban la intervención, otros usuarios del parque hallaron una navaja —con mango de madera y hoja de nueve centímetros— a escasos metros de donde se encontraba el detenido. Los testigos la reconocieron sin dudas como el arma esgrimida durante las amenazas.
Finalmente, la Sala de Atestados instruyó las diligencias correspondientes. El arrestado, como presunto autor de un delito de amenazas, fue traspasado a la Policía Nacional para su puesta a disposición judicial.








