Un hombre fue detenido el pasado 11 de agosto en un supermercado del carrer de Biniamar, en Palma, como presunto autor de un robo con violencia en grado de tentativa y de un delito de quebrantamiento de medida cautelar. El detenido tenía prohibido, desde hacía apenas dos semanas, acercarse a cualquier establecimiento de esa misma cadena de alimentación.
Los hechos se desencadenaron a las 18.50 horas, cuando la Base del 092 comisionó a una patrulla de la Policía Comunitaria del distrito Este al establecimiento. El vigilante de seguridad retenía ya a un individuo tras activarse el arco de seguridad de la entrada.
El trabajador había visto cómo el sospechoso salía del local escondiendo productos bajo la ropa y salió tras él, logrando darle alcance a unos 20 metros del comercio. Fue entonces cuando el hombre se revolvió de forma agresiva y arremetió contra el vigilante. Ambos cayeron al suelo durante el forcejeo, y el personal de seguridad necesitó la ayuda de dos ciudadanos para controlar la violencia del sospechoso.
DOS BOTELLAS DE WHISKY BAJO LA CAMISETA
Una vez inmovilizado, los agentes comprobaron que el hombre escondía bajo la camiseta dos botellas de whisky, valoradas en 27,90 euros. El vigilante, con rojeces en las rodillas y dolor en la muñeca derecha, acudió a un centro de salud antes de interponer la denuncia correspondiente.
Mientras se procedía a su identificación, los agentes solicitaron a la Base del 092 la comprobación del historial del sospechoso. La consulta reveló que sobre él pesaba una orden de alejamiento, emitida por un juzgado de Palma y vigente desde el 29 de julio, que le prohibía aproximarse a cualquier supermercado de esa cadena.
Ante estos hechos, la fuerza actuante procedió a la detención inmediata del hombre. La Sala de Atestados instruyó las diligencias judiciales pertinentes, que fueron trasladadas a la Policía Nacional junto con el detenido.







