Los hechos ocurrieron el pasado mes de diciembre cuando la víctima se percató de que no se había pagado la mensualidad de su hipoteca pese a que había cobrado la paga doble durante dicho mes.
Al acudir al banco, el hombre descubrió que no tenía fondos, por lo que solicitó un extracto bancario en el que comprobó que, mientras había estado ingresado en la UCI, le habían realizado más de una decena de extracciones en cajeros automáticos sin que el hubiera dado permiso para ello.
Así, su cuidadora y él sospecharon de un joven, amigo de la víctima, al que el anciano había entregado sus llaves antes de entrar en el hospital para que revisara periódicamente su vivienda. La cuidadora se citó entonces con el joven y logró que confesara los hechos.
Según explicó, se había hecho con el dinero porque creía que el hombre iba a fallecer y él tenía que pagar diversas deudas.
Tras poner los hechos en conocimiento de la Policía Nacional, el Grupo de Delincuencia Económica y Delitos Tecnológicos inició una investigación que llevó al arresto del joven por la comisión de un delito de estafa.







