La intervención tuvo lugar sobre las 23.20 horas en la confluencia de las calles Llaüt y Pare Bartomeu Salvà.
Una patrulla de la Unidad de Intervención Inmediata (UII) se encontraba detenida por la intensidad del tráfico cuando observó cómo un peatón golpeaba violentamente un taxi que acababa de detenerse para ceder el paso a un grupo de viandantes.
Según los agentes, el joven impactó con el codo contra la ventanilla trasera derecha del vehículo, llegando a fracturar el cristal antes de continuar caminando por la vía pública.
PERSEGUIDO POR LOS POLICÍAS Y EL TAXISTA
Tras presenciar los hechos, los agentes iniciaron el seguimiento del sospechoso sin perderlo de vista.
Al mismo tiempo, el conductor del taxi, un hombre español de 49 años, salió tras él para intentar identificarlo.
La persecución apenas duró unos metros, ya que los policías lograron interceptar al presunto autor poco después del incidente.
Durante la identificación, los agentes comprobaron que el joven tenía pequeñas heridas y restos de sangre en el codo derecho.
Según la Policía Local, las lesiones resultaban compatibles con la fractura del cristal.
Posteriormente, los efectivos inspeccionaron el vehículo y verificaron que la ventanilla de la puerta corredera lateral derecha había quedado completamente destrozada. Además, el cristal fijo trasero también presentaba daños.
TRASLADADO A UN CENTRO MÉDICO
Ante la evidencia de los hechos, los policías procedieron a la detención del joven como presunto autor de un delito de daños.
Una patrulla lo trasladó primero a un centro sanitario para que recibiera asistencia por las lesiones sufridas durante el incidente.
DILIGENCIAS A CARGO DE LA POLICÍA NACIONAL
Por su parte, el taxista acudió a dependencias policiales para formalizar la correspondiente denuncia.
La Sala de Atestados de la Policía Local instruyó las diligencias y remitió el caso, junto con el detenido, a la Policía Nacional para continuar con las actuaciones judiciales.








