La Fundació Deixalles de Eivissa dio salida por venta de segunda mano y por reciclaje a 181 toneladas de residuos voluminosos, objetos y ropa durante 2015. El año pasado se recibieron 171 toneladas de objetos a reutilizar, pero la salida de stock acumulado de otros años ha permitido que la venta sea mayor, han informado sus representantes, la coordinadora Flor Dell'Agnolo, el técnico ambiental, Joan Carles Palerm, y la psicóloga Sonia Jofré.
La fundación también registró un repunte de la recogida textil, que alcanzó las 37 toneladas, a diferencia de 2014 cuando se recogieron 25, según el balance de 2015.
Según ha explicado Palerm, la ropa "es muy rentable de cara a la formación de las personas que están haciendo el proceso de inserción" ya que "permite hacer mucha simulación de trabajo y de preparación para el mercado laboral".
Precisamente, sobre los usuarios de 2015, la psicóloga Jofré ha explicado que han sumado 49 usuarios, y que un 60 por ciento son ya parados de larga duración que se encuentran en una situación "vulnerable" de riesgo de exclusión social.
Esta situación ha provocado una cambio de perfil en el usuario de la fundación, que se creó para dotar de herramientas sociales y laborales a personas que habían tenido problemas de drogodependencia o de reclusión en la prisión.
Según ha explicado, "ahora se está convirtiendo en un soporte para personas que entran en un vacío social".
En cuanto al programa de orientación laboral, Okupa't, la coordinadora Flor Dell'Agnolo ha destacado el "éxito de la iniciativa".
En 2015, el programa atendió a 255 personas, se dieron de alta a 170 y se conseguió que 88 personas tengan una inserción con contrato de trabajo.








