La investigación, desarrollada durante varios meses por la Brigada Local de Policía Judicial, permitió identificar a un grupo que supuestamente distribuía cocaína y marihuana en el municipio.
SEIS REGISTROS SIMULTÁNEOS
El operativo se desplegó a las 5.30 horas del jueves con entradas simultáneas en varios inmuebles utilizados como puntos de venta, almacenamiento de droga o residencia de algunos de los investigados.
Durante los seis registros, los agentes intervinieron un kilogramo de cogollos de marihuana, más de 40 gramos de cocaína, 27.500 euros en efectivo, joyas y diverso material empleado para preparar y distribuir sustancias estupefacientes. Entre los efectos intervenidos figuraban una báscula de gran tamaño y cinco básculas de precisión.
Según la investigación, el grupo se abastecía diariamente de unos 50 gramos de cocaína para atender la demanda habitual de venta.
550 PLANTAS DE MARIHUANA
Los agentes localizaron una plantación indoor de marihuana en uno de los inmuebles registrados y otras dos en las inmediaciones.
En total, la Policía intervino 550 plantas de marihuana distribuidas entre las tres instalaciones.
Además, los investigadores atribuyen a algunos de los detenidos un delito de defraudación de fluido eléctrico por el suministro ilegal utilizado para alimentar las plantaciones.
APOYO DE UNIDADES ESPECIALIZADAS
Una de las viviendas contaba con una puerta acorazada, por lo que fue necesaria la intervención del Grupo Operativo de Intervenciones Técnicas, desplazado desde la península.
En el dispositivo también participaron agentes de Seguridad Ciudadana, Extranjería, la Unidad de Prevención y Reacción (UPR), Guías Caninos y la Unidad de Medios Aéreos, estos últimos desplazados desde Palma.
Tras concluir los registros, la Policía Nacional detuvo a diez personas como presuntas autoras de delitos de tráfico de drogas y pertenencia a grupo criminal. Algunos de los arrestados también están investigados por fraude eléctrico relacionado con las plantaciones de marihuana.








