Mallorca ha vivido este miércoles uno de los acontecimientos astronómicos más extraordinarios que pueden contemplarse desde la Tierra. Un fenómeno -retransmitido en directo por el Instituto Geográfico Nacional (IGN) desde su Observatorio Astronómico de Yebes (Guadalajara)- en el que la Luna se ha interpuesto exactamente entre nuestro planeta y el Sol para ocultar por completo el disco solar durante unos instantes, provocando un eclipse total que ha convertido el final de la tarde mallorquina en una escena casi insólita: en cuestión de segundos, la luz ha caído bruscamente, han aparecido en el cielo algunos de los astros más brillantes y la corona solar se ha hecho visible alrededor de la silueta negra de la Luna.
El eclipse de este 12 de agosto de 2026 ha sido el primero total de sol visible desde Baleares y la península ibérica en más de un siglo y forma parte de una excepcional sucesión de tres grandes eclipses que podrán contemplarse desde España entre 2026 y 2028.

En Mallorca, además, las circunstancias astronómicas han sido especialmente favorables en cuanto a la posición de la isla dentro de la franja de totalidad. La denominada línea de centralidad —el eje de la sombra lunar, donde la fase total alcanza una mayor duración— pasa muy cerca de Palma.
A LAS 20.31 HORAS, LA OSCURIDAD
En Palma, el eclipse ha comenzado exactamente a las 19.37.58 horas. En ese momento se ha producido el primer contacto entre los discos aparentes de la Luna y el Sol. Al principio, el fenómeno ha sido prácticamente imperceptible a simple vista, pero progresivamente la Luna ha ido cubriendo una porción cada vez mayor de la estrella.
La fase decisiva ha tenido a las 20.31 horas. El máximo se ha producido a las 20.31.48 y la totalidad ha finalizado a las 20.32.36. Han sido, por tanto, aproximadamente 96 segundos de eclipse total.
Durante ese minuto y medio se ha transformado radicalmente el paisaje. El último fragmento visible de la fotosfera ha desaparecido detrás de la Luna y el Sol se ha convertido aparentemente en un disco completamente negro rodeado por la corona, la tenue atmósfera exterior de nuestra estrella que normalmente queda oculta por el extraordinario brillo de la superficie solar.
El eclipse ha tenido en Palma una magnitud de 1,03, lo que significa que el diámetro aparente de la Luna ha sido ligeramente superior al del Sol para permitir cubrirlo completamente. En el momento del máximo, el astro se ha encontrado a apenas unos tres grados de altura sobre el horizonte occidental. La puesta de Sol en Palma se ha dado a las 20.49.23 horas.
UN GIGANTESCO RECORRIDO
Lo sucedido en Mallorca ha sido el tramo final de un gigantesco recorrido de la sombra lunar sobre la superficie terrestre. El eclipse ha empezado globalmente a las 17.34 horas —hora oficial de la Península y Baleares— en el mar de Bering. La franja de totalidad ha atravesado posteriormente el océano Ártico, el noreste de Groenlandia y el extremo occidental de Islandia antes de cruzar el Atlántico y alcanzar la Península Ibérica.

El máximo global ha tenido lugar a las 19.46 horas, cerca de Islandia. Allí la totalidad ha alcanzado una duración máxima de 2 minutos y 18 segundos. El fenómeno completo, desde su inicio hasta su desaparición definitiva en el Atlántico, se ha prolongado durante 264 minutos, algo menos de cuatro horas y media.
España se encontraba, precisamente, en la parte final de la trayectoria de la sombra lunar. La franja de totalidad ha entrado por Galicia y ha atravesado el país de oeste a este hasta alcanzar Baleares. Entre otras ciudades, ha pasado por A Coruña, Oviedo, León, Burgos, Bilbao, Vitoria, Logroño, Zaragoza, Tarragona, Castellón, Valencia y Palma. Y es que Baleares será el último territorio español alcanzado por la totalidad.
UN MINUTO Y MINUTO DE FENÓMENO
Aunque la atención ha estado concentrada en los segundos de totalidad, el eclipse ha sido un proceso de casi una hora antes de alcanzar ese momento.
Desde las 19.38 horas, aproximadamente, la silueta lunar ha ido avanzando sobre el disco del Sol. El porcentaje de superficie solar visible ha disminuido progresivamente y la luminosidad ambiental ha comenzado a experimentar cambios cada vez más perceptibles.
En los minutos inmediatamente anteriores a la totalidad, la reducción de la luz ha sido especialmente rápida. La iluminación ha adquirido una tonalidad poco habitual y las sombras se han hecho más definidas.
Durante esos aproximadamente 96 segundos en Palma, y tiempos ligeramente diferentes dependiendo del punto de Mallorca, ha sido posible contemplar la corona solar extendiéndose alrededor del disco oscuro de la Luna.
La experiencia ha terminado con el proceso inverso: un primer punto de la superficie solar ha reaparecido detrás de la Luna y, en apenas segundos, ha regresado una cantidad considerable de luz.
DIFERENCIAS DE SEGUNDOS ENTRE MUNICIPIOS
Las circunstancias han variado ligeramente dentro de Mallorca. En Alaró, por ejemplo, la totalidad ha comenzado a las 20.30.46 y ha terminado a las 20.32.20, mientras que en Alcúdia se ha extendido desde las 20.30.28 hasta las 20.31.57. En Costitx, ha empezado a las 20.30.47 y ha finalizado a las 20.32.21; en Pollença, de 20.30.28 a 20.31.57, y en Campos, de 20.31.05 a 20.32.41.
Las diferencias son pequeñas porque toda Mallorca quedaba situada dentro de la banda de totalidad y muy próxima a su eje central.
La situación ha sido igualmente excepcional en el resto de Baleares. En Ciutadella, por ejemplo, la totalidad ha arrancado a las 20.30.09 y ha acabado a las 20.31.21. En Sant Antoni de Portmany, en Ibiza, se ha dado algo más tarde: entre las 20.32.34 y las 20.33.41.
UNAS 8.000 PERSONAS EN SANTA PONÇA
Unas 8.000 personas se han congregado este miércoles en la playa y la bahía de Santa Ponça para disfrutar del eclipse total solar, según el balance facilitado por el Ayuntamiento.

Según ha indicado el Consistorio, este ha sido el punto más concurrido del municipio y las escasas incidencias atendidas han sido golpes de calor y deshidratación, sin que conste ninguna de especial gravedad. Por otra parte, las restricciones de tráfico han sido menos de las previstas.
Se ha establecido un operativo de 60 agentes de la Policía Local incluyendo la Unidad de Drones. Se han desplegado efectivos terrestres y marinos de los voluntarios de Protección Civil, entre ellos dos lanchas Lima con patrón y socorrista. De la misma manera se ha prolongado el servicio de socorristas en la playa de Santa Ponça hasta las 22.00 horas.
La empresa pública Calvià 2000 ha incrementado el número de contenedores portátiles en las zonas previstas de gran afluencia y organizado un dispositivo de limpieza para actuar durante y después del eclipse.
ALUVIÓN DE EMBARCACIONES EN ALCÚDIA
Otra de las zonas en las que el mar ha sido elegido como lugar de observación de muchas personas ha sido el Port d'Alcúdia. Desde primera hora de la tarde, la zona de Aucanada se ha ido llenado de embarcaciones de particulares, de alquiler y turísticas.
A medida que se acercaba la hora señalada, muchas de ellas se han ido moviendo hacia el medio de la bahía, desde donde el eclipse se ha podido observar sin inconvenientes meteorológicos.
No muy lejos de allí, pero en lo alto de los acantilados del cabo de Formentor, que prometían ser uno de los lugares más adecuados para la observación del fenómeno astronómico, se han congregado centenares de personas.
Tanto era así que a muchos de ellos no les ha importado hacer un buen tramo de carretera a pie después de que el autobús les dejara a cierta distancia. Había un nutrido grupo de extranjeros, algunos de los cuales incluso habían viajado expresamente para vivir esta jornada en Mallorca.
LAS NUBES SE LLEVAN EL PROTAGONISMO EIVISSA
Mientras en Mallorca el cielo ha estado despejado y no ha impedido la observación del eclipse en prácticamente ningún momento, en Eivissa las nubes se han llevado parte del protagonismo.
Desde las murallas de Dalt Vila, uno de los lugares más elevados de la capital y desde donde muchas personas trataban de presenciar el fenómeno astronómico, todo parecía ir según lo esperado hasta alrededor de las 20.10 horas.
No obstante, las nubes se han interpuesto en el camino de la Luna y el Sol, impidiendo que se pudiera presenciar el eclipse solar total. Algunos, resignados, han emprendido entonces el camino de vuelta a casa sin el prometido recuerdo.
El municipio ibicenco de Sant Antoni de Portmany, concretamente la zona de Ses Variades, ha sido otro de los lugares elegidos por centenares de personas.
Jóvenes, familias y turistas se han agolpado en primera línea de mar, algunos incluso con los pies en remojo, para vivir el eclipse en primera fila.
PROHENS, DESDE EL 112
La presidenta del Govern, Marga Prohens, no se ha querido perder el eclipse pese a estar involucrada en la coordinación del dispositivo de emergencias durante todo el día.
Acompañada por diversos miembros de su equipo y mandos de los servicios de emergencias han observado el eclipse desde la azotea de la sede del 112, ubicada en el municipio de Marratxí.
Tras el breve parón, han celebrado la última reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrado (Cecopi), donde han hecho balance de las incidencias ocurridas a lo largo de toda la jornada.
GEOMETRÍA PERFECTA ENTRE TRES ASTROS
Un eclipse total de Sol solo es posible gracias a una extraordinaria coincidencia geométrica. El Sol tiene un diámetro unas 400 veces mayor que el de la Luna, pero se encuentra también aproximadamente 400 veces más lejos de la Tierra. Como consecuencia, ambos presentan desde nuestro planeta un tamaño aparente muy parecido.
Cuando la Luna nueva pasa exactamente por la línea imaginaria que une la Tierra con el Sol, puede ocultar completamente la estrella.
Esto no sucede todos los meses porque la órbita lunar está inclinada unos cinco grados respecto al plano en el que la Tierra gira alrededor del Sol. La mayoría de las lunas nuevas pasan ligeramente por encima o por debajo del disco solar. Solo cuando la Luna se encuentra suficientemente cerca de uno de los puntos en los que ambos planos orbitales se cruzan puede producirse un eclipse.
La sombra proyectada por la Luna presenta además distintas regiones. La umbra es la zona desde la que el Sol queda completamente oculto y, por tanto, donde se observa el eclipse total. La penumbra ocupa una superficie muchísimo mayor y desde ella solo puede contemplarse un eclipse parcial. Mallorca ha quedado este miércoles dentro de la umbra.
NO VOLVERÁ A REPETIRSE DE LA MISMA MANERA
España disfrutará de otro eclipse total dentro de menos de un año, el 2 de agosto de 2027, pero sus características serán muy diferentes. La franja de totalidad atravesará entonces el extremo sur peninsular, incluyendo Cádiz, Málaga, Ceuta y Melilla. En 2028 llegará un eclipse anular, completando la denominada tríada de eclipses ibéricos de 2026, 2027 y 2028. Después habrá que esperar hasta 2053 para contemplar nuevamente desde España un eclipse total de Sol.
El de este miércoles presentaba, además, una particularidad que marcará inevitablemente las imágenes que deje en Mallorca: el Sol estaba prácticamente sobre el horizonte.
Durante aproximadamente un minuto y medio, la silueta completamente negra de la Luna ha cubierto el sol poniente mientras la corona solar ha permanecido suspendida apenas unos grados por encima del Mediterráneo. Un fenómeno estrictamente astronómico, resultado de la mecánica orbital de la Tierra y la Luna, pero cuya excepcional geometría ha hecho que Mallorca viva una de las puestas de sol más singulares de su historia reciente.





