Según ha informado este lunes el instituto armado, a los arrestados se les atribuyen delitos contra la salud pública, receptación, falsedad documental y relativos al mercado y los consumidores. La investigación se inició tras recibirse información sobre la posible comercialización en la lonja de Santa Pola, en Alicante, de pescado sustraído en piscifactorías.
Las primeras pesquisas permitieron comprobar que el día anterior se habían presentado a la venta 40 cajas de pescado, principalmente lubinas y lecholas, que fueron distribuidas a compradores de Alicante, Barcelona, Tarragona y Mallorca. Los agentes también manejaban indicios de que parte del producto había sido sometido a tratamientos veterinarios, por lo que no podía destinarse al consumo humano.
700 KILOS ROBADOS
De forma paralela, una piscifactoría de San Pedro del Pinatar, en Murcia, había denunciado el robo de unos 700 kilos de lechola. Esta especie se encontraba retirada del circuito comercial al haber recibido un tratamiento veterinario. Además, la Guardia Civil constató que las lubinas vendidas presentaban características compatibles con ejemplares procedentes de acuicultura de la misma zona.
Ante estos indicios, los agentes se coordinaron para inmovilizar el pescado distribuido y dieron aviso a Salud Pública. Los inspectores tomaron muestras del producto, que confirmaron la presencia de medicamentos.
227 KILOS RECUPERADOS
La investigación apunta a que los detenidos introducían el pescado en el circuito comercial mediante documentación que simulaba un origen legal. En el marco de la operación se han inmovilizado y recuperado 227 kilos de lubinas y lecholas.
Los dos arrestados han quedado en libertad tras remitirse las diligencias a la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Elche, en funciones de guardia. La investigación continúa abierta para determinar la cantidad total de pescado sustraído y esclarecer por completo los hechos.







