Uno de los ejemplos más extremos se encuentra en la calle de la Puresa, en el barrio de Monti-Sion. Allí se anuncia en Idealista un estudio de apenas 25 metros cuadrados por 2.500 euros mensuales.
La vivienda, destinada al alquiler temporal, exige una estancia mínima de 30 días y se presenta como un “encantador estudio” ubicado en el casco antiguo de la capital balear, “una de las zonas más emblemáticas de la ciudad”.

El anuncio destaca prestaciones como aire acondicionado, balcón y electrodomésticos básicos, aunque advierte de que los suministros se pagan aparte y de que el precio “varía según la época del año”.
El coste del alquiler equivale a unos 100 euros por metro cuadrado, una cifra que quintuplica el precio medio de la 'Ciutat Antiga' de Palma. Según los últimos datos de Idealista, el alquiler medio en este distrito ronda actualmente los 20 euros por metro cuadrado, por lo que una vivienda de esas dimensiones debería situarse en torno a los 500 euros mensuales.
LOS PEQUEÑOS PISOS SE CONVIERTEN EN PRODUCTOS DE LUJO
El fenómeno no se limita al casco antiguo de Palma. Otro anuncio publicado en Pisos.com oferta un loft de 32 metros cuadrados en El Terreno por 1.200 euros mensuales.

La vivienda está situada en una cuarta planta sin ascensor de la calle Bellver y aparece anunciada con una rebaja de 100 euros respecto al precio inicial. El inmueble dispone de una única estancia reformada y un baño. Además, el propietario limita la ocupación a dos personas, prohíbe mascotas y exige demostrar solvencia económica.
El anuncio presenta el piso como una opción para “profesionales, parejas o como inversión para estancias cortas o teletrabajo” y destaca la cercanía al Paseo Marítimo, al Castell de Bellver y al Real Club Náutico de Palma. También define El Terreno como una zona “en plena revalorización”. El precio alcanza los 37,5 euros por metro cuadrado, muy por encima de la media del distrito de Ponent. Según Idealista, una vivienda de ese tamaño en la zona tendría actualmente un coste aproximado de unos 650 euros mensuales.
UNA CIUDAD CADA VEZ MÁS INASEQUIBLE
Las cifras reflejan hasta qué punto el acceso a la vivienda se ha convertido en un problema estructural en Palma. Según datos difundidos por Idealista, el 89 por ciento de los alquileres ofertados en la ciudad supera el esfuerzo económico recomendado para una familia. Mientras tanto, los precios continúan al alza: el portal inmobiliario sitúa la subida interanual del alquiler en Palma en un 10,4 por ciento durante abril de 2026, consolidando a Baleares entre las comunidades más caras de España para vivir de alquiler.
Las consecuencias son cada vez más visibles. Jóvenes que no pueden emanciparse, trabajadores con empleo estable obligados a compartir piso y residentes que terminan abandonando la ciudad porque no pueden asumir los precios actuales. Encontrar una vivienda asequible en Palma se ha convertido en una tarea prácticamente imposible para buena parte de la población.
En paralelo, el crecimiento de los alquileres temporales y de corta duración sigue reduciendo la oferta de vivienda habitual. El Banco de España ya ha advertido del impacto que este fenómeno está teniendo en ciudades con fuerte presión turística y residencial como Palma, donde cada vez más propietarios optan por fórmulas mucho más rentables dirigidas a estancias cortas.
Asociaciones vecinales y plataformas por el derecho a la vivienda llevan años denunciando esta transformación del mercado. Alertan de que el alquiler residencial tradicional está siendo desplazado progresivamente por modelos orientados a visitantes temporales y perfiles con mayor poder adquisitivo, tensionando todavía más los precios y expulsando a residentes de sus propios barrios.





