Pedir que la Unión Europea ponga 500 mil millones de euros en un fondo para salvar a España si los mercados se lanzan contra nosotros, tiene su precio: la pérdida de la soberanía económica. Ya pasó con Grecia e Irlanda y empezamos a verlo con España. Merkel vino a Madrid a comprobar que se estaban haciendo las cosas como ella pide, si no no hay ayudas; España tendrá que presentar sus presupuestos a Europa antes de aprobarlos y, ahora se acaba de saber que las autonomías no podrán aprobar los presupuestos que quieran, sino únicamente lo que Europa nos permita. Esto es así porque se está preparando una Directiva que restringe y limita las competencias de forma radical, obligando a las autonomías a dibujar sus escenarios de gasto a medio plazo, lo que jamás pudimos ver en el Parlament Balear respecto a nuestros diferentes gobiernos. Sólo cuando Europa de el visto bueno, se podrán aprobar los Presupuestos, dentro de los escenarios pactados. Pero la directiva va más lejos al exigir que las autonomías presenten cada mes a Europa su contabilidad en términos de caja y no como exige hasta ahora el Ministerio de Economía, trimestralmente. La Unión Europea, que parece escamada de cómo escondemos los datos, indica en su proyecto de directiva que habrá que dibujar los escenarios para tres años en todos los gastos y que será obligatorio que las autonomías sean transparentes “de manera exhaustiva y coherente todos los sectores de las administraciones públicas”. Se especifica que no cabrá la posibilidad de utilizar subterfugios para ocultar el gasto (consorcios, empresas públicas, empresas privadas de titularidad pública, etcétera). Esta directiva pretende entrar en vigor no después de diciembre de 2013.





