La prueba, de carácter lúdico y abierta a todas las edades, arrancó a las 12:00 horas, convirtiendo el tradicional baño navideño en una auténtica fiesta junto al mar. Tras el chapuzón, los participantes pudieron disfrutar de la ya clásica chocolatada, uno de los momentos más celebrados de la jornada.
Uno de los aspectos más atractivos del evento fue su carácter participativo y en la entrega de premios dejó claro que no solo era importante ser el primero, sino también poner en valor la diversidad de edades, la creatividad y el espíritu navideño, reforzando el carácter popular de la cita. En el apartado deportivo, el premio en categoría masculina fue para Salvador Reynés, mientras que Ariadna Vidal se impuso en la categoría femenina.
Los reconocimientos a los participantes de mayor edad recayeron en Fernando Gómez-Reino y Gisela Bacher, y los premios a los más jóvenes fueron para Irina Díez y Colau Cunill. Entregaron los premios David Salom (IME) y Nuria Perea (Federación Balear de Natación).
La creatividad también tuvo un papel protagonista, con el premio al mejor disfraz individual para Teresa Bazán y el galardón a la mejor comparsa para Manuel Cano y Alonso López, que aportaron color y sonrisas a la mañana navideña.
La animación del evento fue a cargo de la campeona Melani Costa, que como speaker puso cercanía, ritmo y muy buen ambiente a lo largo de toda la jornada. La organización contó con la colaboración de la Federación Balear de Piragüismo, del Club Nàutic Portitxol y de Clínica Rotger, cuyo apoyo fue fundamental para el buen desarrollo y la seguridad del evento.
La Copa Nadal d’Aigües Obertes vuelve así a consolidarse como una cita imprescindible del calendario navideño balear, donde el deporte, el mar y la participación van de la mano para despedir el año con una sonrisa y un chapuzón inolvidable.







