La BBC ha informado este jueves de la detención en Reino Unido del príncipe Andrés, hermano de Carlos III e hijo de Isabel II, en el mismo día en que cumple 66 años. El que fuera duque de York ha sido arrestado por la policía británica en el marco de una investigación relacionada con presuntas irregularidades vinculadas a su relación con el financiero estadounidense Jeffrey Epstein y su red de delitos sexuales.
Según el comunicado oficial de la Thames Valley Police, los agentes detuvieron a “un hombre de unos sesenta años, residente en Norfolk, bajo sospecha de mala conducta en un cargo público”, y efectuaron registros en propiedades de Berkshire y Norfolk. El detenido permanece bajo custodia policial mientras continúa la investigación.
NUEVAS REVELACIONES Y DOCUMENTOS
El arresto se produce tras un fin de semana marcado por nuevas informaciones derivadas de la publicación de millones de documentos por parte del Departamento de Justicia de Estados Unidos. Estos archivos incluyen correos electrónicos y comunicaciones que apuntan a que el príncipe Andrés podría haber compartido información sensible del Gobierno británico con Epstein durante su etapa como representante especial para Comercio Internacional e Inversión, cargo que ocupó entre 2001 y 2011.
Durante ese periodo, el príncipe participó en misiones oficiales financiadas con fondos públicos, reuniéndose con líderes políticos y empresariales de alto nivel. Entre la documentación analizada figuran referencias a un informe del Tesoro británico sobre la crisis financiera de Islandia y comunicaciones del Royal Bank of Scotland que habrían acabado en manos del financiero estadounidense.
Además, documentos señalan que Epstein habría colaborado en la organización de agendas oficiales del príncipe, incluida una misión comercial a China en 2010, y que incluso se intentó organizar un encuentro con el entonces líder libio Muamar Gadafi, que finalmente no se produjo.
REACCIONES E INVESTIGACIONES
Las revelaciones han intensificado el debate político en Reino Unido. El líder liberal demócrata, Ed Davey, calificó de “alarmante” la posibilidad de que se hubiera compartido información confidencial. Por su parte, el fiscal general británico, Stephen Parkinson, recordó que “nadie está por encima de la ley” y garantizó que la investigación se desarrollará sin favoritismos.
Paralelamente, la policía también analiza denuncias relacionadas con la presunta llegada de mujeres a residencias vinculadas al príncipe, incluidos encuentros que habrían tenido lugar en dependencias próximas al Palacio de Buckingham. Estas pesquisas se encuentran aún en una fase preliminar.
Asimismo, algunos documentos señalan que Andrés habría utilizado el avión privado de Epstein, conocido como ‘Lolita Express’, y que existían comunicaciones personales entre ambos incluso después de la condena del financiero en 2008 por delitos sexuales.
APARTADO DE LA FAMILIA REAL BRITÁNICA
La detención marca el punto más crítico en la caída en desgracia pública del príncipe Andrés, apartado desde hace años de la vida oficial de la familia real británica y privado de sus funciones institucionales.
El subjefe de policía, Oliver Wright, subrayó que la investigación sigue abierta y que las autoridades actuarán con prudencia debido al gran interés público del caso, al tiempo que reiteró la necesidad de preservar la integridad del proceso judicial.
El que fuera duque de York afronta ahora uno de los momentos más delicados de su vida, con su futuro judicial pendiente de las conclusiones de esta investigación.








