El fuerte viento que azota Mallorca este jueves ha causado un incidente que ha obligado a los bomberos de Palma a intervenir en pleno centro de la ciudad.
Un camión autoescala y una furgoneta de apoyo han sido activados a petición de la Policía Local de Palma para revisar la fachada de un edificio de la Plaza Mayor tras haberse desprendido pequeños fragmentos de piedra que han caído al suelo de la plaza, muy cerca de la terraza de un restaurante de comida rápida, sin que se hayan producido daños personales.

Dos bomberos, desde la cesta de la autoescala, se han izado hasta una altura de cuatro pisos para sanear los elementos que corrían riesgo de caer.
La actuación de las dos dotaciones que han intervenido han sido seguidas con gran expectación por turistas, residentes y por un grupo de escolares que han aplaudido y ovacionado a los funcionarios.







