El auditorio del Parc Bit acogió este jueves una de esas citas que, más allá de la agenda, dejan poso. La mesa redonda organizada por el Club Mallorcadiario bajo el título “La educación en el nuevo mundo digital” reunió a cinco voces autorizadas que, desde ámbitos distintos, ofrecieron una radiografía precisa -y por momentos no menos inquietante- del presente y futuro del sistema educativo balear.
El primer acierto del encuentro fue, sin duda, el nivel y la complementariedad de sus participantes. Desde la visión institucional hasta la experiencia en el aula, pasando por la investigación en inteligencia artificial, la representación de las familias y la perspectiva estratégica del ecosistema educativo, el debate evitó el riesgo de convertirse en un mero ejercicio teórico. Hubo diagnóstico, pero también propuestas; advertencias, pero también oportunidades.
Quedó claro que la digitalización ya no es una opción, sino una realidad plenamente instalada en las aulas. La irrupción de la inteligencia artificial está transformando no sólo la manera de aprender, sino también la forma de evaluar, de gestionar los centros y de relacionarse con las familias. Sin embargo, este avance no se produce de manera homogénea. Persisten desigualdades en infraestructuras, conectividad y capacitación docente que amenazan con ampliar la brecha educativa si no se actúa con decisión.
Uno de los aspectos más relevantes del debate fue la coincidencia en la necesidad de acompañar este proceso con una gobernanza clara. No basta con introducir tecnología en las aulas; es imprescindible establecer normas, protocolos y criterios éticos que garanticen un uso responsable. La protección de datos, la transparencia y la seguridad no pueden quedar en un segundo plano cuando hablamos de menores.
Educar en el pensamiento crítico, en el uso consciente de la tecnología y en la comprensión de herramientas como la inteligencia artificial se perfila como uno de los grandes retos de nuestro tiempo
En este sentido, la intervención de los distintos ponentes puso el acento en la corresponsabilidad. La educación digital no es tarea exclusiva de los centros educativos. Familias, administración, docentes y sector tecnológico deben avanzar de la mano. Educar en el pensamiento crítico, en el uso consciente de la tecnología y en la comprensión de herramientas como la inteligencia artificial se perfila como uno de los grandes retos de nuestro tiempo.
Especialmente relevante fue la reflexión sobre el papel del profesorado. Lejos de quedar desplazado por la tecnología, su figura se refuerza como guía imprescindible en un entorno cada vez más complejo. La innovación pedagógica, apoyada en herramientas digitales, debe ir acompañada de formación continua y recursos adecuados.
Pero si algo quedó claro tras la jornada es que el entusiasmo por las oportunidades no puede hacernos perder de vista los riesgos. La sobreexposición a pantallas, la dependencia tecnológica o el uso inadecuado de herramientas digitales son amenazas reales, especialmente entre niños y adolescentes en pleno proceso de formación.
La mesa redonda del Club Mallorcadiario no ofreció respuestas cerradas, pero sí algo más valioso: un marco de reflexión serio y compartido. Baleares tiene ante sí la oportunidad de liderar un modelo educativo digital equilibrado, innovador y seguro. Para ello, hará falta algo más que tecnología. Hará falta visión, compromiso y, sobre todo, responsabilidad colectiva.





