El sector instalador y energético de Baleares se enfrenta a un problema estructural de falta de talento que amenaza su competitividad. Así se ha puesto de manifiesto este martes en el Desayuno Dualiza "Tiempo y talento", organizado en Palma por CaixaBank Dualiza, CAEB y ASINEM, en el que han participado cerca de una treintena de empresas del sector junto a centros de Formación Profesional, entidades de orientación y profesionales de recursos humanos.
Una de las conclusiones más llamativas del encuentro ha sido que el sector necesitaría duplicar el número actual de profesionales cualificados para responder a la demanda existente. Cerca de la mitad de las empresas ha previsto realizar nuevas contrataciones en 2026, pero la escasez de perfiles técnicos —especialmente oficiales de primera, electricistas, técnicos de climatización, fontanería, telecomunicaciones, renovables y perfiles mixtos— ha dificultado cubrir esa necesidad.
A este reto se ha sumado el del relevo generacional. Según los datos presentados, las jubilaciones en el sector han pasado del 13% al 28% en el último cuatrimestre, y el cierre de actividad de autónomos por agotamiento —el llamado burnout del autónomo— ha agravado aún más el problema. Mayra Argüelles, gerente de ASINEM, ha señalado que solo la mitad de las empresas se considera preparada para afrontar este relevo.
IMPORTANCIA DE PROMOVER EL FP
Ricard Guillem, responsable de CaixaBank Dualiza en Baleares, ha subrayado "la importancia de promover la FP como herramienta imprescindible para formar a los profesionales del mañana, y la necesidad de impulsar el papel de formación de las empresas para lograrlo". En la misma línea, Aina Calafat, miembro de la junta directiva de ASINEM, ha reclamado que "empresas y centros de formación nos sentemos juntos a definir qué tipo de profesional necesita Baleares en los próximos años".
Los participantes han coincidido en que, más allá del conocimiento técnico, la actitud y la motivación son factores determinantes en la incorporación y fidelización del talento, y que la FP actúa como elemento multiplicador del resto de competencias. También se ha abordado la necesidad de reforzar la formación continua, formar tutores de empresa y entender las prácticas como una experiencia formativa real y no solo como una vía de productividad inmediata.






