Los socialistas, con Francina Armengol a la cabeza, han presentado recurso de inconstitucionalidad contra el decreto Bauzá del trilingüismo (TIL). Es una acción coherente con la postura del PSIB-PSOE, que exige la derogación de la norma. Pero pocas esperanzas caben albergar del Tribunal Constitucional, cada vez más convertido en un organismo maestro en los equilibrios políticos en el que el partido del Gobierno -el PP- cuenta con la mayoría de magistrados. Sin duda habrá debate por la presencia de representantes de formaciones de izquierda, pero al final se impondrá el criterio de los conservadores. Está más cantado que un festival de Eurovisión. No obstante, a Francina Armengol este recurso le sirve de mucho. Sólo con presentarlo se gana la simpatía de todos los que se han movilizado e ido a la huelga en contra del TIL, más de cien mil personas en todas las Islas. También asume una postura de firmeza de roca ante las frivolidades de su rival interna, Aina Calvo, que cometió el grave error político de decir que no derogaría este decreto justamente el día en que anunciaba su candidatura a las primarias.Y lo que es más importante para Armengol: puede exhibir el abierto apoyo de los parlamentarios socialistas de Madrid. Sin duda el expresidente Antich ha tenido mucho que ver con este gesto, que la afianza como secretaria general del PSIB y como aspirante a las elecciones autonómicas del 2015. Muchas son las ventajas para Armengol a la hora de presentar el recurso aún a sabiendas que el Tribunal Constitucional con suerte se saldrá por la tangente y con mala suerte machacará el recurso, Al fin y a la postre será el Parlament, si algún día vuelve a cambiar de color político, quien lo derogue. Armengol no tiene otra esperanza. Encima, estas reclamaciones de periféricos nunca se han acabado de entender en el Madrid monolingüe, altivo y capitalino. Ya se vio con la reforma del Estatut de Catalunya. Literalmente esta reforma fue rasurada por el Constitucional. El PSIB no afloja y sigue peleando. Le sirve para sus objetivos federalistas y de reforma de la Constitución, para su apuesta en favor de una España asimétrica, plural y a la vez solidaria. El viaje de Armengol a Madrid no ha sido inútil. Tal y como se están poniendo las cosas, un despreció del Tribunal Constitucional a la petición de decenas de miles de personas tiene no obstante un aspecto positivo muy importante: la necesidad de impulsar más y más iniciativas para seguir profundizando en el sistema democrático.





