El Tribunal Superior de Justicia de Baleares ha ordenado el sobreseimiento de las acusaciones contra el exconseller de Turismo, Joan Flaquer en el llamado ‘caso Sant Elm’ en un auto al que ha tenido acceso mallorcadiario.com en el que, además, se declara igualmente el archivo de las acusaciones contra el exgerente del Inestur (Instituto de Estrategia Turística de la Conselleria de Turismo), Carlos Pizà, ordenando el instructor, el magistrado del TSJB Francisco Javier Muñoz, dejar “sin efecto su respectiva condición de imputados”. El autor ordena asimismo devolver el caso al juzgado de instrucción número 7 de Palma a fin de que continúe la tramitación de las actuaciones al no haber ningún aforado entre los imputados. Tal como recoge el auto del TSJIB “la exoneración del Sr. Flaquer provoca que este Tribunal Superior de Justicia deje de ser competente para conocer de las actuaciones al desaparecer el único factor que la originaba. En consecuencia, una vez gane firmeza la presente resolución, habrá de devolverse la causa al Juzgado de Instrucción de su procedencia al objeto de que éste resuelva lo que estime pertinente en relación a las peticiones de sobreseimiento formuladas por los demás imputados y, más ampliamente, sobre la ulterior tramitación de las actuaciones”. VARAPALO AL JUZGADO Y A LA FISCALÍA ANTICORRUPCIÓN La decisión del TSJB supone un varapalo al juez instructor del caso y a la Fiscalía Anticorrupción. El titular del juzgado de Instrucción nº 7 de Palma, Antoni Garcías remitió al TSJIB una exposición razonada en la que solicitaba al alto tribunal que “tome conocimiento” de la causa por la condición de aforado de Flaquer al apreciar indicios de delito en la actuación del ex conseller de Turismo. El juez recogía las acusaciones de la Fiscalía Anticorrupción que sostenía que Flaquer “pudo firmar un convenio carente de justificación y de objeto concreto que favorecía a un tercero determinado” en alusión al ex presidente del Govern balear Gabriel Cañellas, también imputado en esta causa. Anticorrupción sostenía además que Flaquer “posibilitó pagos con fondos públicos sin justificar”. Tras la exoneración de Flaquer y de Pizà, en este caso están imputados el expresident Gabriel Cañellas así como los ex alcaldes andritxoles Eugenio Hidalgo y Jaume Porsell. La Fiscalía promovió la instrucción del caso bajo la presunta comisión de delitos de prevaricación, malversación de caudales públicos y tráfico de influencias por las subvenciones del Govern a la Fundació Illes Baleares, presidida por Cañellas, a través del Ayuntamiento de Andratx. Sin embargo, el TSJIB sostiene que la FIB "reúne condiciones idóneas para recibir de los poderes públicos subvenciones que contribuyan al desarrollo de su actuar", añadiendo que "la adquisición y rehabilitación del Castell de Sant Elm afrontada por dicha Fundación y la consiguiente posibilidad de abrir las instalaciones restauradas a visitas públicas y usos de carácter cultural y turístico son a su vez, en este contexto, actividades de utilidad pública e interés social y repercusión popular innegables". FLAQUER: “TODO FUE CORRECTO Y LO VOLVERÍA A HACER” En su declaración ante el juez del ‘caso Sant Elm’, Flaquer ya defendió su inocencia. El ex conseller sostuvo que “todo fue correcto” y que “lo volvería a hacer”. Además Flaquer señaló que su departamento facilitó financiación al Ayuntamiento de Andratx y no a la Fundació Illes Baleares. Flaquer explicó que únicamente intervino en este proceso al principio y cuando rubricó el documento, aunque principalmente hizo hincapié en que el Inestur, dependiente de la Conselleria de Turismo, sólo realizó un pago inicial de 15.000 euros ya que, al no ser justificados, la empresa decidió no aportar la segunda de las partidas -por la misma cantidad-, establecida en el convenio una vez que la Administración municipal comunicase en qué se había invertido la primera. El encausado, defendido por el letrado Ernesto Florit, apelaba así a la legalidad del convenio por el que el Govern acordaba sufragar parte de los 50.000 euros que el Ayuntamiento de Andratx acordó destinar a la Fundació Illes Balears, presidida por el exjefe del Ejecutivo autonómico, Gabriel Cañellas, por la cesión de la torre de Sant Elm para llevar a cabo en ella actividades culturales. Unos hechos que están siendo investigados en esta causa a raíz de un presunto desvío de fondos públicos al desconocerse el destino del dinero abonado por ambas administraciones. Flaquer también se encuentra imputado en el ‘caso Ibatur’ y en el ‘caso Palma Arena’ que instruye el juez José Castro.





