El Real Mallorca de Fernando Vázquezdijo adiós este miércoles a la Copa del Rey, y el míster dijo adiós al banquillo antes de tiempo al ser expulsado por protestar.
Un Real Mallorca plagado de suplentes mereció al menos el empate ante un UCAM Murcia poco dominador y que se salvó de la quema en Son Moix gracias a las extraordinarias intervenciones de su portero ante las embestidas mallorquinistas.
Vázquez desplegó un equipo con pocos de los jugadores habituales. Brandon, por ejemplo, sólo salió a jugar los últimos 15 de minutos cuando el Real Mallorca buscaba el empate a la desesperada tras el golazo (1-2) de Imaz.
Un golazo también fue el del empate mallorquinista. Un zambombazo desde fuera del área de Salomao. Era el empate a uno que hacía justicia en el marcador tras el tempranero gole inicial en el minuto 5 de Juanma.







