Con casi diez días de adelanto sobre el calendario previsto, esta semana han empezado ya los trabajos de demolición del tacón de carga y descarga del moll de ponent del puerto de Maó.
A pesar de que en un primer momento el inicio de la obra estaba previsto para el próximo día 15 de mayo, fecha en la que debe entrar en funcionamiento la nueva estación marítima, lo cierto es que desde el pasado miércoles ya se pueden observar las máquinas trabajando en la rada mahonesa.
Con esta obra de gran envergadura, la Autoridad Portuaria de Baleares (APB) pretende eliminar el saliente que se utiliza para la entrada y salida de vehículos en los barcos de tráfico ordinario de pasajeros y ganar así una línea continua de amarre de 620 metros de longitud.

Esta actuación está enmarcada en el plan de reordenación marítima que APB está llevando a cabo desde hace unos meses y que contempla el traslado de todos los buques de la compañía Acciona a la nueva estación marítima del Cós Nou. Este nuevo equipamiento, prácticamente acabado, contará con una superficie de 900 metros cuadrados.
De esta manera la orilla sur del puerto se destinará ahora exclusivamente a zona de amarre de cruceros, librando así al muelle comercial de Maó del constante ir y venir de camiones de mercancías.

Una vez que haya finalizado las obras de eliminación del tacón de carga el puerto podría abrir las puertas a la llegada de cruceros de mayor eslora.
Por el momento se ha pactado ya un chárter de prueba para el próximo mes de septiembre con la compañía MSC cruceros, que traerá a Maó su buque Sinfonia, de 271 metros de eslora y que actualmente no puede atracar en la isla debido a sus dimensiones. Si el barco puede operar correctamente, Maó recuperaría uno de sus cruceros más importantes, ya que la capacidad del buque es de 1.500 pasajeros.










