Las elecciones las pierde el que gobierna y no las gana el partido que está en la oposición. Por esta regla de tres, el PSOE ha perdido las elecciones celebradas anoche, pero con una contundencia aplastante. Los socialistas vivían en otro mundo, creían que la crisis era mundial y hasta se atrevieron traer a Zapatero en campaña electoral. EL PSOE no ha entendido nada. En lugar de hacer inversiones para reducir el paro se han dedicado toda una legislatura en buscar en los cajones para revisar la gestión del PP. Eso no da votos, pero Antich no ha entendido nada, ni Armengol, ni Calvo, que creía que haciendo carriles bici era la gran alternativa para la ciudad. El PSOE balear se ha dado un batacazo y tardará tiempo en recuperarse, pero no parece que haya una alternativa sólida para afrontar el futuro. La travesía del desierto será larga y pesada, pero lo peor es que no hay una solución clara a la vista.





