El barco tiene previsto llegar a Canarias este domingo, en concreto a la isla de Tenerife bajo seguimiento de la OMS para su fondeo en el puerto de Granadilla. Allí se activará un dispositivo sanitario para repatriar a los viajeros extranjeros y trasladar a los españoles al Hospital Gómez Ulla de Madrid para cumplir cuarentena y seguimiento epidemiológico.
En medio de la preocupación generada, el jefe del Servicio de Epidemiología de Salud Pública de Baleares, Ramón García, insiste en rebajar la alarma y contextualizar el riesgo real para la población balear. “Existen riesgos sanitarios más probables que el hantavirus cuando hay presencia de roedores”, afirma García en declaraciones a mallorcadiario.com, en referencia a las informaciones que han vinculado este virus con escenarios de insalubridad urbana como el de la antigua cárcel de Palma.

VIRUS CON CIRCULACIÓN LIMITADA
“El hantavirus no es un virus nuevo”, explica García. Se trata de una familia de virus con distintas variantes distribuidas en diferentes partes del mundo. En Europa, las cepas identificadas suelen provocar síntomas leves, similares a procesos gripales, mientras que en Sudamérica y Asia existen variantes mucho más agresivas.
El brote detectado en el crucero estaría asociado a la cepa Andes, responsable del síndrome cardiopulmonar por hantavirus, una enfermedad grave que puede derivar en insuficiencia respiratoria y que presenta tasas de letalidad elevadas, de entre el 25% y el 30% en los casos más severos. Aun así, García insiste en que el contexto europeo “es completamente distinto” al de las zonas donde el virus es endémico. “Aquí no se ha identificado ni en animales ni en personas”, recalca.
CONTAGIO MUY DELIMITADO
El epidemiólogo y veterinario de profesión recuerda que la transmisión del hantavirus está claramente definida. “La fuente es una zoonosis; el reservorio natural son los roedores”, señala. El contagio se produce principalmente por contacto con orina, heces o saliva de animales infectados, o por inhalación de partículas contaminadas en espacios cerrados. Solo la variante Andes ha mostrado capacidad de transmisión entre personas, aunque García matiza que esta situación “requiere un contacto estrecho y prolongado”, lo que limita considerablemente su propagación.
"No es comparable con la COVID-19"
Por ello, rechaza cualquier comparación con la pandemia de COVID-19. “No es comparable con la COVID. Son virus completamente distintos y con dinámicas de transmisión muy diferentes”, afirma. Mientras el coronavirus se propagaba fácilmente por vía aérea, el hantavirus depende de la existencia de roedores infectados y de un contacto muy concreto con el virus. “En una zona donde no hay roedores infectados, el virus no circula”, resume.

SIN CASOS EN BALEARES
Desde Salud Pública de Baleares recalcan que no existe ningún caso detectado en las islas ni evidencia de circulación del virus en la fauna local o en el sur de Europa. “No tenemos descrito ningún caso de hantavirus aquí”, señala García. Aunque admite que cualquier enfermedad infecciosa puede llegar de forma importada a través de viajeros internacionales, insiste en que “no hay constancia de ningún caso notificado en Baleares” ni antecedentes relevantes en España.
El epidemiólogo también pide evitar asociaciones automáticas entre el hantavirus y la presencia de ratas en determinados espacios urbanos degradados. “La presencia de roedores ya implica riesgos para la salud pública, pero existen riesgos sanitarios mucho más probables que el hantavirus en estos contextos”, sostiene. En este sentido, considera “francamente alarmista” relacionar directamente este virus con focos de insalubridad urbana como Sa Presó de Palma, donde informes municipales han alertado de la proliferación de roedores.
VIGILANCIA ACTIVA Y MENSAJE DE CALMA
Pese al bajo riesgo para Baleares, Salud Pública mantiene activa la coordinación con el Ministerio de Sanidad y los organismos europeos para seguir la evolución del brote y evaluar cualquier posible incidencia relacionada con pasajeros o contactos.
“Lo importante es no generar alarmas innecesarias”
“Lo importante es trabajar con rigor científico y no generar alarmas innecesarias”, concluye Ramón García, quien insiste en que, a día de hoy, “no existe circulación del virus en Baleares” y que la situación se mantiene “bajo control desde el punto de vista técnico”.





