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¡Hay que joderse!

Por Miquel Pascual Aguiló
viernes 29 de enero de 2021, 02:00h
Las noticias sobre vacunaciones ilegales de todo tipo de individuos de la peor estofa, a pesar de los altos cargos que ocupan, nos soliviantan un día sí y el otro también.

La lista, de la que voy a relacionar solo una pequeña muestra, es como mínimo vomitiva y está compuesta por chorbos que por su estatus social deberían ser modelos de pulcritud y de probidad en cambio son un claro modelo de indecencia, impudor, inmoralidad, impudicia, desfachatez y desvergüenza, y con excusas totalmente absurdas y disparatadas.

El Jefe del Estado Mayor de la Defensa (Jemad), el general del aire Miguel Ángel Villarroya Vilalta, presentó la solicitud de cese a la ministra de Defensa, tras conocerse que se vacunó contra la Covid antes de lo que estaba establecido por los protocolos para las Fuerzas Armadas y encima argumentó que lo hacía “con el objetivo de no perjudicar la imagen de las fuerzas armadas y con la conciencia tranquila”, que nunca pretendió “aprovecharse de privilegios no justificables” y que “al igual que durante sus 45 años de carrera militar” había procurado tener una actitud “honesta y dominada por el espíritu de servicio y amor a España” y que siempre se había “esforzado en servir de ejemplo a sus subordinados y en hacer lo correcto”. ¡Hay que joderse!

Sebastià Taltavull, Obispo de Mallorca, se vacunó de forma irregular el 5 de enero en una residencia de curas jubilados. El Obispo pese a tener un alojamiento en esta residencia, que se encuentra muy cerca del Palacio Episcopal, no reside en ella, ni es sanitario de la misma, ni trabaja allí. El prelado se ha excusado asegurando que vive “al lado de la residencia, mantengo contacto con los sacerdotes que viven allí y soy el responsable de este centro” y ha recordado que “el Papa Francisco nos instó a todos a vacunarse para evitar la propagación de la pandemia del coronavirus, por lo que cuando fui incluido en la relación de personas que debían recibir la vacuna, no puse objeción y actué de buena fe para dar ejemplo”. Como siempre el clero pensando en el bienestar del prójimo... ¡Hay que joderse!

El Consejero de Salud de la región de Murcia, Manuel Villegas, y su esposa, además de más de 450 personas, entre altos cargos y funcionarios que conforman los servicios centrales del Sistema Murciano de Salud, se han vacunado contra el covid-19 de manera ilegal. El consejero de Salud declaró como justificación: “Mis documentos ponen que soy médico, no ponen que soy político”. ¡Hay que joderse!

El protocolo de vacunación del Ministerio de Sanidad es muy claro al respecto: establece que el primer grupo en vacunarse en la primera fase es el personal sanitario y sociosanitario que se encuentre en primera línea. Villegas señaló que las vacunaciones se realizaron sin distinguir entre los trabajadores que hacen visitas a hospitales y los que no prestan esos servicios y que el objetivo era "evitar brotes en cualquier tipo de instalación sanitaria regional” y que se optó por vacunar a toda la Consejería para “evitar privilegios”. ¡Hay que joderse!

Javier Guerrero, consejero de Sanidad del Gobierno de Ceuta (PP), tras conocerse que había recibido ilegalmente la vacuna, se justificó así: “Yo no quería vacunarme, pero mis técnicos me plantearon que o me vacunaba yo con ellos, o ellos no se vacunaban. Yo no quería vacunarme. No me vacuno ni de la gripe. No me gustan las vacunas”, añadiendo que “lo volvería a hacer”. ¡Hay que joderse!.

En el ámbito de la administración local, se han vacunado alcaldes y concejales del PP y del PSOE y entre las excusas más utilizadas “Sobraban vacunas y se iban a desperdiciar” , “se iban a desechar”, “quería dar ejemplo”, “vacunarse o coger una baja médica”. El alcalde de El Guijo (Córdoba), Jesús Fernández Aperador del CdeI, aseguró “si se iba a tirar una dosis, era una buena decisión ponérmela”, como el concejal de Sanidad de Orihuela (Alicante), José Galiano del PP que recibió fuera de turno la vacuna en una residencia de mayores y, según sus palabras, lo hizo porque “había un sobrante de dos o tres dosis que se iban a desechar”. ¡Hay que joderse!

El director médico del Hospital Alto Guadalquivir de Andújar se vacunó el primer día en que llegaron las dosis al centro y, por supuesto, antes de que los profesionales sanitarios que atienden a pacientes en primera línea se vacunaran. ¡Hay que joderse!

Más de 100 trabajadores administrativos del Distrito Metropolitano de Salud de Granada han sido vacunados de forma irregular, y eso que su trabajo ni se realiza en los hospitales ni en los centro de salud, y que se encargan solo de tareas administrativas, en un edificio aparte y en el que solo atienden con cita previa, cuando hay personal de primera línea que no se ha vacunado. ¡Hay que joderse!

Lo que siento es una mezcla de fastidio, cabreo, enfado, irritación, disgusto, enojo, rebote, mosqueo, contrariedad, desazón, decepción, incredulidad, ante una situación que me repugna y que escapa a mi control. ¿Capisci?. ¡Hay que joderse!
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